Ansiedad en perros: Síntomas y consejos que debemos seguir

Perro tumbado con ansiedad

La ansiedad en los perros es una realidad que pocos dueños se plantean. Ninguno nos imaginamos que nuestra mascota pueda tener algo así. Sin embargo, el fenómeno es algo más habitual de lo que piensas. De ahí la eterna pregunta, ¿cómo saber si mi perro tiene ansiedad?

La psicología canina es un mundo complicado que, muchas veces, no sabemos interpretar muy bien. En más de alguna ocasión, hemos visto como nuestro compañero se comporta de forma extraña, pero no llegamos a averiguar qué le sucede. En este caso, si contemplas que tu perro no transmite el mismo entusiasmo de siempre, lo más probable es que tenga tu perro tenga ansiedad.

Perro agresivo ladrando

Esta ansiedad se esconde detrás de conductas impropias del animal que perjudican tanto tu calidad de vida como la del can. En muchas ocasiones, los dueños se acostumbran a estos comportamientos anormales del perro. Sin embargo, esto es lo peor que pueden hacer, puesto que, seguramente, su fiel compañero esté sufriendo este trastorno.

Síntomas para saber si mi perro tiene ansiedad

Pero, ¿cómo puedo saber si mi perro tiene ansiedad? Los síntomas son variados y dependen, principalmente, de las vivencias bruscas vividas por el perro:

Ladridos excesivos

Es una de las evidencias más claras de que tu perro posee ansiedad. Estos ladridos injustificados surgen cuando el can escucha el mínimo ruido. Este comportamiento molesto puede ser un auténtico infierno para la mascota, para ti y para tus vecinos.

Morder cualquier cosa

Si tu perro muerde todo lo que se encuentra a su paso (muebles, plantas, cojines, etc.), es posible que tenga este trastorno. Aparte de todo lo material que puede deteriorar, lo peor de este comportamiento es que el animal llega a morder al propio dueño y a las personas de su alrededor.

Cachorro mordiendo un bastón

Hiperactividad

Hay perros más inquietos que otros. No obstante, todos somos conscientes cuándo nuestra mascota se comporta de forma mucho más efusiva de lo habitual. Por ejemplo, corre y salta por todos los rincones de la casa, en la mayoría de ocasiones de forma torpe. Pues bien, estas actuaciones injustificadas evidencian que mi perro tiene ansiedad. Recuerda que la ansiedad afecta a la flexibilidad de sus articulaciones y la laxitud de esta se ve afectada cuando el perro padece este trastorno.

Autolamido excesivo

El autolamido es una práctica habitual de cualquier can. Sin embargo, esta conducta se convierte en anormal cuando el perro la desarrolla constantemente. Tan frecuente es este comportamiento que el animal llega a hacerse heridas a sí mismo. Si esto se cumple en tu mascota, tiene muchas probabilidades de tener ansiedad.

Falta de sociabilización

Cuando un perro se muestra agresivo hacia sus iguales cuando se los cruza por la calle y presenta un nerviosismo general, el animal puede presentar un principio de ansiedad claro. Además, el hecho de que tú estés pasando por un periodo de estrés repercutirá en el estado de salud de tu perro y provocará que tu estado de ansiedad se refleje en él.

Orinar y defecar en lugares no autorizados

Te costó mucho enseñar a tu mascota dónde hacer sus necesidades para mantener una higiene idónea en tu hogar. Pero tu perro, sin saber por qué, vuelve a sus comportamientos primarios y defeca u orina en tu casa. Debes saber que la ansiedad también se manifiesta de esta forma.

Algunos consejos para combatir la ansiedad en perros

La principal recomendación que te podemos dar desde Mascota y Salud es que mejores el estado emocional del can. Esto se consigue dedicándole algo más de tiempo a nuestro amigo y demostrándole nuestro cariño a través de caricias y juegos.

Otro consejo es pasear de forma controlada a tu perro (con collar para perros o arnés), evitando que el animal evite el control del paseo. Por último, otra opción es la acudir al veterinario. Si detecta la ansiedad que sospechas, este te recetará algún medicamento para calmar la ansiedad de tu fiel compañero.

Ansiedad por separación en perros

Uno de cada cuatro o seis perros padece ansiedad por separación. Este particular dato que confirma un estudio publicado en la National Library of Medicine sobre este problema, refleja la importancia de esta afección y su repetida presencia en la vida del mejor amigo del hombre. Siendo más habitual en los canes de avanzada edad, ello no quita que como propietarios podamos emplear algunos hábitos o técnicas que ayuden a reducir el riesgo de que nuestra mascota acabe padeciendo esta patología cada vez más común en perros.

Si bien la ansiedad por separación es una condición psiquiátrica reconocida en las personas, la veterinaria Diane van Rooy, de la Universidad de Sydney (Australia), señala que con respecto a los perros se reconoce que la primera descripción sobre este comportamiento en en estos animales data de un texto de 1968. Más de 50 años más tarde, se trata de un problema con el que muchos propietarios «están muy familiarizados».

ansiedad por separación en perros

Siendo más habitual que se manifieste en los perros mayores, ello no quita que sean muchos los que padezcan ansiedad por separación sin importar su edad. Y mientras algunos muestran su sufrimiento a sus mejores amigos humanos llorando y con síntomas de clara tristeza, otros también conviven con la afección en silencio y sin que los propietarios se enteren de la angustia con la que viven día tras día.

El hecho de que el papel de esta mascota haya evolucionado de perro de trabajo (más habitual antes) a un miembro más de la familia y compañero conviviente, unido a la amplia jornada laboral fuera del hogar que deben cubrir los propietarios incide en el aumento de este problema en las mascotas. Una situación que ha variado con la crisis del COVID-19 y el obligado confinamiento por la misma, lo que puede provocar que esta afección se manifieste en perros que antes no la tenían una vez que sus dueños vuelvan a su rutina habitual.

Cómo detectar la ansiedad por separación en perros

La forma más evidente de detectar este problema en nuestro perro es a través de sus claros síntomas de tristeza, apatía y, en general, de sufrimiento y angustia cuando te dispones a marcharte y a dejarle en casa. El animal ladrará de forma continuada una vez te has marchado y arañará puertas o intentará escapar al sentir demasiada angustia durante ese tiempo. Ten presente que si tu perro te ladra cuando te vas a ir, pero luego se mantiene acostado y tranquilo no padece ansiedad por separación. Tampoco aquel que hace destrozos en casa incluso con personas presentes.

Si, por ejemplo, compruebas que tu mascota mantiene un estado de hipervigilancia y nunca se relaja del todo cuando está sola pueden ser claro síntomas, al igual que si a ello se le suma que deje de comer o beber o muestre cierta apatía hasta que tú estés en su presencia.

El hecho de acostumbrar demasiado al animal a una rutina que luego no será la real (como no separarnos mientras son cachorros) o el haber vivido una experiencia desagradable cuando han estado solos pueden ser factores que desencadenen esta afección cada vez más habitual en perros.

Una recomendación cada vez más habitual en caso de sospechar que nuestro perro sufre ansiedad por separación es grabarle en vídeo mientras tú no estás en casa, y así comprobar cuál es su comportamiento durante ese periodo. Y si notamos angustia y malestar en el animal, lo ideal es acudir a un veterinario y exponerle tu opinión sobre ello. El profesional te aconsejará y te ayudará a solventar esta situación.

cómo reducir la ansiedad por separación en perros

Qué hacer para que mi perro no tenga ansiedad por separación

Recuerda que también podemos emplear formas y remedios para reducir el riesgo de que nuestro perro padezca ansiedad por separación. Habituar al animal desde cachorro a periodos cortos de tiempo en soledad le ayudará a sufrir menos impacto cuando pase ocho, nueve o diez horas sin compañía. Ve aumentando los minutos de manera progresiva y comprobarás que así su angustia será menor.

Asegúrate de que se mantiene entretenido cuando tú no estés con sus juguetes y no cambies demasiado su rutina cuando llegues a casa, para que no note tanto cambio entre periodos. Eso sí, será importante que le proporciones ejercicio y movimiento, por lo que los paseos serán fundamentales para reducir la ansiedad y el estrés. Ten en cuenta que estos problemas terminan afectando gravemente a la calidad de vida de tu mascota, por lo que controlando el trastorno a través de ciertas pautas, podremos reducir el riesgo de que lo padezca.

Será por tanto ideal aprovechar nuestros días libres y llevar a cabo el mismo procedimiento incluso pero volviendo inmediatamente después. De esta forma, romperemos la asociación que tendrá asociado al hecho de irnos de casa con pasar demasiadas horas fuera, y así verá que en nuestras próximas salidas no estamos demasiado tiempo fuera y no verá el hecho de que salgamos como algo malo. Y siempre que complementemos esto con alguna golosina o juguete justo antes de marcharnos será mejor para que asocie el hecho de irnos a un estímulo positivo incluso.

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