Caracoles y babosas, un riesgo para nuestros perros

Los parásitos que acechan a nuestros perros no sólo se transmiten a través de garrapatas y mosquitos. Caracoles y babosas, si estos son ingeridos por nuestras mascotas, también pueden transmitirles dos tipos de gusanos que afectan al corazón y los pulmones.

Caracoles y babosas, un riesgo para nuestros perros

Todos sabemos que la mayor parte de los parásitos que llegan hasta nuestros perros lo hacen transmitidos por garrapatas y mosquitos, principalmente, pero pocos propietarios de mascotas conocen que también los caracoles y las babosas pueden contagiar a sus animales con dos tipos de gusanos redondos –nematodos- que una vez en el interior del perro parasitarán el corazón y los pulmones. Estos gusanos reciben el nombre científico de Angiotrongylus Vasorum y Cremosoma Vulpis.

En muchas ocasiones los perros infectados, principalmente aquellos que viven o se mueven con frecuencia en entornos rurales, pueden mantenerse sin ningún tipo de síntoma, mientras que otros en cambio desarrollarán patologías respiratorias y circulatorias que en los casos más graves pueden poner en riesgo la vida de los animales al causar en sus organismos coagulopatías, obstrucción en las arterias, disminución de plaquetas, anemias, hemorragias, hematomas anormales, afecciones respiratorias, etc.

Cuando un perro se come un caracol o una babosa que es portador de Angyotrongylus Vasorum el proceso de parasitación comienza con las larvas desplazándose al corazón, siempre al ventrículo derecho, y también a la arteria pulmonar donde permanecerán hasta llegar a su estado adulto. En ese momento es cuando las hembras del nematodo darán lugar a más larvas que a su vez se trasladarán a los alveolos pulmonares y al aparato digestivo desde donde saldrán al exterior con las heces para a su vez infestar a otros perros.

Por su parte el ciclo del Cremosoma Vulpis es muy similar con la única diferencia de que este parásito prospera principalmente en los bronquios y en los bronquiolos. Las larvas ingeridas por nuestra mascota tardarán aproximadamente tres semanas en pasar del aparato digestivo del animal al respiratorio.

De manera particular cuando nuestro perro tiene el vicio de ingerir todo lo que se encuentra en su camino el mejor consejo será que lo saquemos al campo con bozal para evitar que se coma algún caracol o babosa y con carácter general cuando detectemos algún tipo de síntoma sospechoso lo aconsejable es acudir al veterinario para que sea un especialista el que valore la situación y en su caso lleve a cabo un programa de desparasitación externa e interna.

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Como se puede tratar

Mi perro de 3 meses comió una babosa y no quirre comer más ni agua ni comida está muy triste y bota baba por la boca que puedo hacer algún remedio casero, es un pero TERRI AMERICANO

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