La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (IBD) en perros y gatos

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal (IBD) es una patología digestiva que aparece cada vez con más frecuencia en perros y gatos. Con la diarrea como primer síntoma y un cuadro de problemas secundarios, esta enfermedad crónica no tiene curación pero si admite un tratamiento veterinario efectivo. Con algunas nuevas técnicas y una alimentación hipoalergénica se puede incrementar de forma notable la calidad de vida de los animales afectados.

¿Cómo se cura la enfermedad inflamatoria intestinal en perros?

Desde hace unos años los problemas gastrointestinales crónicos en perros y gatos se han convertido en una verdadera epidemia. En las grandes ciudades, donde la densidad de mascotas es muy alto, los problemas digestivos son una de las principales causas de consulta veterinaria.

enfermedad inflamatoria intestinal en perro

Existen numerosas enfermedades que afectan al intestino y aunque la mayoría presentan síntomas muy similares, su causa es diferente. Mientras que las enteropatías causadas por parásitos o virus se han mantenido estables, en los últimos años se ha producido un importante incremento de las enfermedades intestinales que cursan con inflamación.

En este sentido una de las patologías más frecuentes es la denominada Enfermedad Inflamatoria Intestinal Crónica (IBD).

¿Qué pasa si mi perro tiene inflamado el intestino?

La IBD puede afectar a prácticamente cualquier perro o gato, aunque existen razas especialmente predispuestas, el siamés en el caso de los felinos y pastor alemán, bóxer o bulldog en el caso de los cánidos. Las causas genéticas son por tanto uno de los factores principales de esta enfermedad.

Aunque puede presentarse a cualquier edad, los primeros síntomas comienzan a aparecer durante el primer año de vida. La causa concreta no se ha podido determinar, aunque guarda relación con factores como una alimentación de mala calidad, gastroenteritis víricas o bacterianas que provocan una estimulación del sistema inmune del intestino, alergias alimentarias, alteraciones de la flora bacteriana, etc.

La IBD es una patología no curable y degenerativa, que comienza con un cuadro leve que empeora hasta desembocar en complicaciones graves. Consiste en una inflamación del intestino delgado que puede (y suele) extenderse hacia el intestino grueso y el estómago, lo que hace que los síntomas puedan variar con el tiempo.

El primer signo de IBD suele ser la diarrea. En algunos gatos puede no aparecer diarrea y si vómitos repetitivos. En todos los casos los síntomas no suelen responder a los tratamientos habituales o si lo hacen reaparecen tras un corto período de tiempo.

Según evoluciona la IBD suelen aparecer otros signos como anorexia, malestar, presencia de flatulencias, pérdida de peso, empeoramiento general (especialmente del pelo) y en los casos más avanzados anemia, deshidratación, pérdida grave de proteínas (que se manifiesta con disminución de albúmina en sangre) y deficiencia de minerales y vitaminas.

¿Cómo saber si mi perro tiene el colon inflamado?

La mayoría de animales con IBD se diagnostican bastante tarde, ya que en un primer momento los síntomas suelen confundirse con gastroenteritis infecciosas o intolerancias alimentarias. A la vista de que los síntomas no remiten los veterinarios suelen optar por pruebas más avanzadas en busca de otras causas y es cuando aparece la IBD.

La primera prueba que puede darnos información de gran utilidad es la ecografía abdominal. Mientras que en un proceso inflamatorio puntual se puede ver un engrosamiento de la pared de ciertas zonas del intestino delgado, en el caso de IBD existe un aumento notable de la capa muscular de esta pared. Además suele observarse un incremento generalizado de los ganglios distribuídos por el aparato digestivo.

Ante la sospecha de un caso de IBD el animal debe someterse a una endoscopia, ya que la biopsia de varios tramos intestinales es la única forma de confirmar con total seguridad el diagnóstico. Sin embargo con los resultados de la ecografía puede comenzarse con ciertos tratamientos que mejoren el estado general de la mascota y alivien molestias y dolor.

¿Qué provoca la enfermedad inflamatoria intestinal?

Al tratarse de una enfermedad crónica no hay tratamiento curativo posible, aunque existen opciones que mejoran el cuadro y permiten dar una buena calidad de vida al animal enfermo. El primero es el uso de dietas hipoalergénicas asociadas a protectores hepáticos, junto al uso de fármacos inmunomoduladores paracontrolar la inflamación.

enfermedad inflamatoria intestinal en gatos

En los casos en que exista anemia o deficiencia de alguna sustancia debe suplementarse, al igual que administrarse fluidos si el animal está deshidratado. En los últimos años los tratamientos con células madre están teniendo muy buenos resultados, aunque los precios de estos tratamientos son poco asequibles para algunos dueños.

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