Síndrome Eosinofílico Felino – Trastorno de origen alérgico en gatos

El Síndrome Eosinofílico Felino (SEF) es una enfermedad cutánea relacionada con ciertos tipos de alergia y que provoca en los gatos un cuadro de inflamaciones y úlceras en determinadas zonas del cuerpo, como boca, almohadillas y muslos, principalmente. Aunque no se trata de una patología de carácter grave, sí que ocasiona en los animales muchas molestias haciendo necesario un tratamiento médico de por vida.

El censo de gatos se ha incrementado de forma notable y con ello han aumentado los controles veterinarios, lo que está provocando que ciertas enfermedades desconocidas hasta hace poco tiempo se hayan convertido en habituales para muchos amantes de los felinos.

Una de estas extrañas patologías es el Síndrome Eosinofílico Felino (SEF), también llamado “complejo granuloma eosinofílico felino” al englobar distintos problemas de piel. Este síndrome se caracteriza por la aparición de inflamaciones locales en diferentes zonas del cuerpo que, además, suelen ir acompañadas de pérdida de pelo por lamido.

Qué es el SEF

El nombre de este síndrome viene dado por los eosinófilos, que son las células causantes de los síntomas. Estas células forman parte del sistema inmunitario y su principal función principal es la defensa del organismo frente a infecciones o cuerpos extraños.

Por otra parte, estas células se encuentran directamente relacionadas con las reacciones alérgicas ya que son atraídas por la histamina, encargándose de regular la respuesta del cuerpo al destruir o evitar la liberación de histamina.

Para realizar su trabajo los eosinófilos causan una cierta inflamación localizada en la zona donde actúan. Normalmente transcurridas unas horas los eosinófilos desaparecen sin ningún tipo de intervención, desapareciendo con ello también la inflamación.

Por el contrario, en los animales que padecen el SEF estas células permanecen activas durante días o incluso semanas, causando lesiones de tamaño, profundidad y molestias variables. En algunos gatos los eosinófilos desaparecen pasado un tiempo, mientras que en otros es necesario tratamiento para que el animal mejore.

Cuáles son los síntomas del SEF

Este síndrome agrupa distintos tipos de lesiones que pueden aparecer de forma única o de forma conjunta y que incluso pueden darse simultáneamente y localizarse en cualquier parte del cuerpo, aunque laszonas más habituales son mentón, labios, hocico, orejas, almohadillas y muslos.

SEF felino

Lesiones que causa el Síndrome Eosinofílico Felino

Úlcera eosinofílica:

Se trata de una herida en el labio superior, a la altura de los colmillos, con un borde engrosado y una superficie amarillenta. Se denomina también úlcera indolente y no suele causar dolor, aunque d Eno tratarse adecuadamente puede extenderse hacia la nariz.

Placa eosinofílica:

Es una lesión elevada, endurecida y enrojecida, que suele aparecer en ingles y muslos. No es dolorosa pero sí que causa un intenso picor, lo que hace que el animal se lama de forma compulsiva, un comportamiento que deriva en perdida de pelo y lesiones cutáneas locales.

-Granuloma eosinofílico:

También denominado granuloma colagenolítico debido a que el colágeno de la zona afectada, que forma el tejido de sostén de la piel, se ve dañado apareciendo heridas que pueden ser bastante extensas, especialmente en el hocico y la nariz.

En la mayoría de los gatos las lesiones del SEF tienen un patrón típico, que hace que los veterinarios puedan sospechar rápidamente de esta enfermedad con una simple exploración de la piel. Sin embargo, en algunos individuos las lesiones pueden presentar un aspecto poco habitual o una localización extraña, haciendo necesaria una toma de muestras para su análisis.

La prueba más sencilla es la citología (toma de muestra mediante punción), aunque en lesiones que hagan pensar en problemas más graves, como es el caso de tumores, se recomienda tomar una muestra de mayor tamaño mediante biopsia.

En todos los casos los resultados son concluyentes, ya que el análisis muestra una inflamación cutánea con implicación de los eosinófilos, aunque el origen del trastorno puede ser más complicado de averiguar.

Tratamiento de la enfermedad

Se ha relacionado el SEF con alergias alimentarias e hipersensibilidad a la picadura de pulgas o a la presencia de alérgenos en el ambiente, pero dado que no todos los gatos alérgicos padecen SEF se piensa que pueda existir un componente genético. Por esta razón el tratamiento va encaminado a controlar las enfermedades de base.

Síndrome Eosinofílico felino

El uso de antihistamínicos y ácidos grasos, con un efecto antiinflamatorio natural, están muy extendidos y puede usarse como terapia única o complementaria. Las dietas hipoalergénicas también pueden ayudar a reducir la respuesta alérgica y a disminuir notablemente la frecuencia de aparición del síndrome eosinofílico o, al menos, reducir la gravedad y duración de los cuadros.

En los casos en que las lesiones no desaparezcan por sí solas, estén muy extendidas o causen muchas molestias al animal, pueden administrarse pautas con corticoides e incluso con antibióticos cuando haya riesgo de infecciones secundarias.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que se trata de un problema crónico que va a afectar a nuestro amigo felino durante toda su vida, pudiendo intensificarse en etapas de mayor estrés o en ciertas épocas o estaciones como la primavera.

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