MIEDO EN GATOS: Las 11 cosas que más temen los felinos

Tanto las personas como los animales tienen pánico o aprensión a algo que puede tener o no explicación. Repasamos cuáles son las cosas que más miedo (incluso terror) infunden en los gatos para que puedas evitar el mal trago si tienes un felino como animal de compañía.

miedo en gatos

A pesar de la independencia conocida de los gatos y la seguridad en sí mismos que muestran, como cualquier otro ser vivo también tienen sus miedos y sienten aprensión hacia ciertas cosas o elementos que les producen terror y sentimiento de malestar. Si somos propietarios de felinos es importante que tengamos en cuenta estos miedos que nuestra mascota puede padecer, para que así podamos ahorrarle el mal trago de sentir ese terror que no es plato de buen gusto para nadie. Y si bien se dice mucho que para vencer a los miedos lo mejor es combatirlos y enfrentarse a ellos, en el caso de nuestros felinos no está de más esquivarlos para su mayor confort y bienestar. Repasamos por tanto cuáles son aquellas cosas a las que más temen los gatos y cuál sería la razón que justifica su terror:

1. El agua

Por encima de todos, quizá el mayor temor de la mayoría de gatos. Sí, puede que no sea el de todos y al tuyo no le importe que le refresques. Pero son muchos los felinos que con tan sólo unas gotas saldrán corriendo como si en lugar de agua fuese fuego. La procedencia de zonas desérticas de muchas razas y su escaso contacto con el agua durante largo tiempo suelen ser los motivos para justificar los veterinarios este rechazo por parte de los gatos.

miedo al agua de los gatos

2. Pepinos

Si de repente nos encontrásemos a nuestro paso con algo desconocido, es muy probable que el temor se apoderara de nosotros. Pues eso es lo que le pasaría a un gato si colocamos trozos de pepino en el suelo. Su alarma interna se encendería, el miedo aparece e incluso podrían llegar a confundir este alimento vegetal con otro ser vivo depredador, como una serpiente. Pero como en todo, también existen excepciones y podría darse el caso de que tu felino ni siquiera se inmute si le pones un pepino como trampa. Pero si no quieres arriesgarte a darle un buen susto, no tienes porqué hacerlo.

3. Petardos y fuegos artificiales

Un miedo que los gatos comparten con los perros y que es común en los animales domésticos. La intensidad y el excesivo volumen del ruido que provocan estos artefactos es incluso desagradable para muchas personas, por lo que en el caso de las mascotas lo es más si cabe. En los casos más graves, incluso pueden provocar síntomas de epilepsia o convulsiones en los animales caninos, por no hablar de los problemas auditivos que puede causar a los gatos, además de estrés o ansiedad al tener muy desarrollado el sentido de la audición (más que los humanos). Por ello, si convives con un felino trata de ahorrarle ese mal rato y manténlo aislado durante esos minutos de celebraciones.

4. Aspiradoras y secador

Si el ruido de los petardos y fuegos artificiales no es agradable para nuestros queridos felinos, tampoco el de la aspiradora cuando la ponemos en funcionamiento. Necesaria para nosotros, pero un tremendo incordio para ellos y una auténtica temeridad. Ten en cuenta que para ellos, al igual que los pepinos, este objeto es concebido como un algo que produce un sonido elevado y que es perfectamente capaz de desplazarse (por nuestra mano) por cualquier parte o zona del hogar. De nuevo, la capacidad auditiva felina tan precisa supone un mal trago y la aparición del miedo ante electrodomésticos que efectúan un sonido para ellos ensordecedor. Similar sensación que la que les produce un secador por la elevada acústica que crea con su funcionamiento.

5. Tormentas

Como ves, muchos de los miedos más comunes de los gatos se sustentan en el ruido o sonido demasiado elevado. Las tormentas, como su propio nombre indica, atormentan la tranquilidad de los felinos que se encuentran en el hogar igual que sucede con los petardos o fuegos de artificio. Situar al animal en una habitación en la que pueda estar más aislado al sonido o mantenerlo calmado en su cama con caricias y mimos pueden ser dos formas de actuar ante estas situaciones. Tampoco es una opción a desestimar la de dejarle a su aire para que él mismo se coloque en el espacio donde mejor se encuentre durante esos minutos.

6. Olores fuertes

olores fuertes de los gatos

Pasamos de la sensibilidad auditiva de los gatos a la olfativa. A pesar de que esta no sea tan eficaz como la de los perros, no se queda demasiado atrás y tiene facilidad para percibir olores que a nosotros se nos escapan o tardamos más en captar. La intensidad de los aromas que desprenden elementos como la cebolla, el vinagre, las bebidas alcohólicas o la gasolina no pasan desapercibidas para los gatos, que nada más olerlos se pondrán en situación de alarma y tratarán de alejarse de lo que para ellos es un algo muy molesto.

7. Miedo a desconocidos

Este miedo o sentimiento de rechazo hacia personas desconocidas, que es común también en muchos niños, es de lo más habitual en las mascotas felinas, para las que no es de su agrado el acercamiento o contacto de humanos a los que no conoce ni ha visto recientemente. Por eso, no te extrañes si has adoptado un gato y en la primera visita de tus familiares o amigos el animal reacciona de forma arisca o prefiere mantenerse al margen. Es normal, puesto que no los conoce y su instinto le hará desconfiar hasta que se habitúe a ellos. De hecho, la llegada de extraños a su territorio es quizá una de las cosas que más temen los gatos, provocando que muchos de estos animales se escondan cuando se produce esta situación.

miedo a los desconocidos de los gatos

Y es que para ellos supone enfrentarse a un panorama nuevo en el que se acumulan cantidad de olores y sonidos hasta ese momento desconocidos. Una vez que los días pasen y su presencia se repita, la mascota se acostumbrará sin problemas.

No olvides que cuando suceda esta situación, retener a la fuerza al animal para que las personas que no conocen le vean y jueguen con él será peor que si le dejas a su aire para que se acostumbre a su presencia. El gato se sentirá atrapado y obligado a hacer algo que no quiere y no lo entenderá, lo que le llevará a arañar si lo ve necesario. No tiene nada que ver con el afecto o porque creas que estos animales son poco cariñosos, al contrario. Pero piensa que forzando las cosas no solucionaremos nada.

8. Cambios en su rutina

Los cambios nos afectan a todos, y ya hemos hablado en nuestro blog más de una vez que los animales de compañía no están exentos de padecer las secuelas de una vuelta de tuerca en su rutina. Las mascotas no conciben su día a día sin hacer las mismas cosas una y otra vez, y saltarnos este procedimiento o incluir un cambio de repente puede pasarles factura y descolocarlos o provocarles temor o sensación de angustia. Recuerda introducir los cambios necesarios en su vida de forma gradual para evitar esta reacción. Muchos gatos, como también los perros, son asustadizos y prefieren la cautela a la sorpresa. Tanto es así que esto les puede causar un disgusto que aumente su estrés y ansiedad, como hemos mencionado antes en lo referente a los objetos o elementos que les puedan causar miedo (no los objetos en sí, sino la relación que tienen con el disgusto o la sorpresa que han padecido).

9. Globos

los gatos temen a los globos

Y si mencionamos a objetos que causan pavor a los gatos, no podemos olvidarnos en esta lista de los globos. Si eres propietario de un felino, te conviene saber que tu mascota no entiende cómo pueden flotar y no saben muy bien qué elemento o cosa tienen ante sí. Incluso podrían llegarlo a confundir con otro depredador que para ellos supondría una amenaza, teniendo en cuenta que se mueven sin ayuda de un humano. Por lo que si puedes evitarle ese mal trago, mejor que mejor.

10. La mirada fija

Si te quedas mirando fijamente a alguien, seguro que no será de su agrado o le harás pensar que tramas algo. Pues en el caso de los animales domésticos no es diferente, y en concreto los gatos pueden sentir una amenaza que no es tal si te quedas observándolos sin pestañear y de manera fija. Y su reacción puede ser igual de amenazadora que la sienten ellos, es decir, violenta, o que opte por escapar y huir.

gatos temen la mirada fija

11. A otros perros y gatos

Sí, sabemos que muchos perros y gatos se llevan a la perfección, al igual que dos felinos si has optado por convivir con una segunda mascota. Pero el proceso de adaptación para llegar a eso es necesario y al principio es posible que estos animales sientan miedo o aprensión hacia el otro al no estar habituado ni a su olor ni a su presencia en su territorio. La presentación como primer paso y las posteriores normas de convivencia y costumbres que eduquemos como propietarios serán fundamentales para conseguir el objetivo. No pierdas la paciencia porque es posible.

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