GUÍA: Peligros del agua del mar para tu perro y cómo protegerlo

Para que el plan de pasar el día en la playa con tu perro no acabe de una forma que no deseamos, debemos ser precavidos para evitar posibles incidentes que puedan afectar a nuestra mascota. El agua del mar puede ser sinónimo de diversión pero también de disgustos o preocupaciones que pueden amargarnos el día si no tenemos en cuenta ciertos aspectos que pueden poner en peligro a nuestro mejor amigo doméstico.

Todo día de playa tiene asegurado momentos de diversión y disfrute que pueden tornarse en preocupación y angustia ante cualquier susto que nos llevemos, sobre todo cuando el plan incluye a nuestro perro y no nos nos hemos organizado previamente para saber cómo actuar ante posibles imprevistos o cómo evitarlos. Entre las amenazas que pueden amargarte a ti y a tu perro la jornada costera es la que supone el agua del mar, idónea para juegos y para refrescarse con un chapuzón que ayude a soportar el calor veraniego, pero peligrosa si no prestamos atención a nuestro mejor amigo y le dejamos demasiado a su aire. En tal caso podemos provocar que el animal se exponga a ciertos riesgos que pueden poner en peligro su salud en mayor o menor grado, pero que a buen seguro pondrán fin a cualquier sensación de relax y bienestar que podríamos esperar de un plan propio de las vacaciones o del fin de semana. Damos un repaso a cuáles son esos peligros que acechan a tu perro cuando se dispone a darse un baño, para que así puedas ser previsor y evites problemas que ni él ni tú deseáis. Además, el agua del mar no sólo contiene peligros para tu mascota…

Intoxicación en perros por beber agua del mar

El primero de todos por ser el más común y el más sencillo de producirse. Si tu perro bebe agua del mar es muy posible que termine intoxicado (al igual que nosotros los humanos) y acabe sufriendo alguna patología que puede ser preocupante o más grave de lo que puede parecer en un principio. La acción de beber agua puede suceder por el simple hecho de no mantener hidratado a nuestro animal con agua dulce y que tenga sed, pero no podemos olvidar que el agua salada es perjudicial para estos animales y les sentará mal debido a las elevadas cantidades de cloro y sodio (cloruro de sodio o sal).

Si un perro bebe agua del mar, su nivel de sodio aumentará de manera desproporcional y eso le provocará una intoxicación que se manifestará mediante algunos de estos síntomas: diarrea líquida y quizá explosiva, vómitos, deshidratación generalizada, nervios, mareos, debilidad o falta de fuerza y energía, decadencia anímica, etc. Este estado provocará que el animal pueda deshidratarse más si cabe, algo muy peligroso en pleno verano. El agua salada puede afectar a la vida bacteriana de sus intestinos y eso conllevará que la diarrea persista durante varios días, para lo que tendremos que acudir a un profesional puesto que si el nivel de sodio en su cuerpo es demasiado elevado, la afección podría llegar a ser incluso mortal.

perros en la playa

El agua del mar contiene además un nivel importante de toxinas y bacterias que se unen a las algas marinas como componentes que pueden pasar a tu perro por incluso algo más que un mal rato. Evidentemente, es muy posible que la intoxicación se produzca o sea mayor dependiendo de la cantidad de agua del mar que beba el cánido, puesto que si sólo utiliza su lengua un momento es probable que no pase nada o que tenga una leve diarrea que no necesite atención veterinaria si desaparece pronto. Pero si la cantidad es considerable es muy posible que termine intoxicado.

En cuanto notemos los síntomas, debemos acudir al veterinario lo antes posible para que el animal sea examinado y tratado con rapidez, puesto que el grado de intoxicación puede ser grave o no tan grave, pero ante todo debemos asegurarnos. Antes de acudir a la consulta, si los vómitos o la diarrea no son persistentes podemos llevarlo a un lugar fresco y ofrecerle agua limpia, dulce y fresca para que pueda hidratarse hasta que se le pase. Los días posteriores, puedes optar por darle una dieta basada en arroz hervido con carne de pollo que no contenga huesos para que se recupere, sin descartar acudir al veterinario sobre todo si vuelve a recaer, los vómitos o la diarrea no desaparecen o el animal cuenta con otras patologías o enfermedades que pueden agravar el problema.

Otitis

Aunque es una enfermedad que puede contraer nuestra mascota en cualquier época del año, en verano es común que aumenten los casos por los baños de los perros en las playas. Un secado demasiado rápido estará mal ejecutado y eso puede causar que zonas más sensibles del cuerpo canino, como las orejas o los oídos, se resientan por estar húmedas o mojadas demasiado tiempo. Esto producirá una inflamación que derivará en una otitis para la que deberemos actuar lo antes posible para evitar complicaciones.

Todo lo que debes saber sobre la otitis en perros:

Hongos

Al igual que sucede con la otitis, la humedad facilita la aparición de hongos u organismos muy comunes cuando la piel del animal (y también la nuestra) pasa demasiado tiempo mojada o no se seca de manera correcta. Para evitarlo, además de un buen secado, lo ideal es que el animal no pase demasiado tiempo en remojo. Deja que juegue en la orilla, pero que descanse cada cierto tiempo para que podamos secarle y que así no se humedezca su pelaje para evitar que puedan aparecer estos microorganismos.

Medusas

Las plagas de medusas son otro peligro constante que el agua del mar supone para nuestro perro y que requiere nuestra atención para evitar que tanto el animal como nosotros podamos pisar o tener contacto con alguna y que nos puedan picar, ya sea en la orilla o si jugamos con la arena. Vigila los síntomas que provoca una picadura de medusa en tu perro para actuar de inmediato. Sigue estos consejos:

Oleaje y fuertes corrientes de agua

Las corrientes acuáticas y el oleaje son habituales durante el verano y debes ser muy precavido para permitir que tu perro se dé un baño si estas condiciones están presentes el día que vayáis a la playa. Si nos descuidamos el animal puede introducirse poco a poco y ser llevado por la marea hasta el punto de que le sea muy difícil volver a la orilla. Por no hablar de que el oleaje le puede dificultar al máximo que pueda intentar nadar y mantenerse a flote, lo que puede provocar que se encuentre en grave peligro.

perro se baña en agua del mar

Consejos para proteger a tu perro de los peligros del agua del mar

  1. Adiestrar o educar al perro para que sea capaz de distinguir cuál es el agua que puede beber y cuál no será la mejor opción para evitar que la mascota se equivoque y pueda intoxicarse. Mantén la atención los primeros días de playa y llámale cada vez que se disponga a beber agua del mar y ofrécele en ese momento agua potable. Premia que te haga caso y así el can acabará comprendiendo que cada vez que tenga sed, debe beber el agua que tú le ofrezcas, que será la dulce claro está. No olvides por tanto un cuenco o bebedero que puedas llevarte contigo para que pueda utilizarlo en la playa.
  2. Procura que tu mascota no se adentre demasiado en el agua y disfrute del baño cerca de la orilla y de tu ubicación para que puedas supervisarle constantemente.
  3. Descarta cualquier posibilidad de baño para tu perro si el agua no se encuentra en buenas condiciones y presenta una suciedad nada agradable ni beneficiosa.
  4. Si el animal se ha bañado, sécale bien una vez salga del agua para evitar afecciones como la otitis o la aparición de hongos que se manifiestan por la humedad que intentaremos eliminar.
  5. Procura que descanse cada cierto tiempo y no pase toda la jornada de playa en la orilla para evitar que esté prácticamente todo el tiempo mojado. Y para los descansos, la sombra es la mejor opción.

Beneficios del agua del mar para tu perro

Pero no todo va a ser malo o negativo. El agua del mar también aporta beneficios para la salud de los perros, sobre todo en lo que respecta a su piel a la hora de tratar afecciones cutáneas o heridas que afectan al pelaje del animal. Sus propiedades antisépticas y cicatrizantes hacen posible restaurar tejidos que han sido dañados por picaduras o quemaduras que haya podido sufrir el can. Además, el agua salada también cuenta con facultades antibacterianas y antimicrobianas que ayudarán a prevenir posibles infecciones que, de nuevo, puedan afectar a la piel del perro. La dermatitis, la sarna o la psoriasis pueden ser tratadas con agua salada para aliviar y reducir los picores que puedan producir, evitando que al animal se provoque nuevas heridas al rascarse. Todo ello siempre y cuando esa decisión sea aprobada por un profesional veterinario.

Comentarios (1)

Fermin Encinas

Muy interesante

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