Si nuestros gatos son felinos como leones o tigres, ¿por qué no rugen?

gato-siames

Durante décadas los científicos no pudieron explicar por qué los gatos no rugen y por qué felinos rugidores como leones o tigres no pueden ronronear. La explicación al misterio la encontró el biólogo británico Richard Owen, que descubrió que el secreto está en el hueso hioides.

Todos sabemos que habitualmente los gatos maúllan y ronronean, quizá hasta pueden llegar a bufar en algún momento de miedo, pero que se sepa nadie escuchó nunca rugir a un gato. ¿Por qué no rugen los gatos si son tan felinos como pueden ser un león o un tigre?

La respuesta a esta cuestión, que durante décadas tuvo bastante perplejos a los científicos, se esconde en la garganta de los gatos. Todos los expertos coinciden en que tan solo hay cuatro especies de felinos capaces de rugir -leones, tigres, leopardos y jaguares-, aunque en cambio ninguna de ella es capaz de ronronear. La explicación a tanto misterio es de tipo anatómico y se localiza en el llamado “hueso hioides”.

En 1834 el biólogo británico Richard Owen observó que dependiendo de cuál sea la especie los felinos muestran diferencias importantes en este hueso que da soporte óseo a la lengua y la laringe. En aquellos felinos que son capaces de emitir rugidos el hioides es relativamente flexible, similar a un ligamento, mientras que por el contrario en los felinos que ronronean el hioides muestra una textura calcificada y por lo tanto más dura.

Durante aproximadamente setenta años nadie se atrevió a cuestionar la teoría defendida por Richard Owen, pero todo se vino abajo cuando alguien descubrió que el leopardo de las nieves, un felino asiático que habita en las montañas del Himalaya y que tiene el hioides flexible no solo no rugía, sino que además ronroneaba.

De nuevo los expertos se pusieron manos a la obra hasta descubrir que además de un hioides flexible, para rugir un felino necesita tener unas cuerdas vocales gruesas, característica que no tiene el leopardo de las nieves cuyas cuerdas vocales tienen un calibre delgado similar a las de gatos o guepardos.

Cuando nuestros gatos ronronean sus cuerdas vocales vibran a la increíble velocidad de veintiséis veces por segundo y la presencia de un hueso hioides rígido ejerce las funciones de caja de resonancia. Además, seguro que habremos observado que mientras ronronean confiados y placenteros los gatos pueden respirar e inspirar simultáneamente, de ahí que el sonido de ronroneo lo podamos escuchar en dos tiempos.

Artículos Relacionados

Deja un comentario

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar