Lunares en Perros – Todo lo que debes saber

Al igual que sucede con los humanos los perros presentan lunares debido a una concentración de melamina en la piel. Se trata de algo normal y que suele aparecer con la edad y que es más visible en las razas y ejemplares de capas claras y piel rosada. Sin embargo, para asegurarnos de que no existen problemas de salud debemos observar la evolución de estos lunares y proteger a nuestro perro de la acción directa del sol. Si observamos algo anormal acudiremos al veterinario.

¿Por qué le están saliendo lunares a mi perro?

Muchos propietarios se sorprenden cuando encuentran un lunar en la piel de sus perros. Esto es algo habitual en aquellas razas y ejemplares de capas claras, ya que las manchas en la piel rosada son especialmente llamativas y pueden, incluso, alarmar a sus dueños al pensar que se trata de alguna enfermedad.

¿Qué significan las manchas cafés en los perros?

Los lunares son zonas de la piel donde se acumula la melanina, dando lugar a manchas más o menos oscuras y de diferente tamaño. Salvo en los ejemplares albinos, cuyos cuerpos no producen melanina, es totalmente normal que puedan aparecer lunares en cualquier parte del cuerpo.

Por lo general los cachorros tienen la piel de color homogéneo y al ir pasando los años pueden comenzar a aparecer acúmulos de pigmento en distintas zonas. Debido a la escasez de pelo las zonas donde se localizan más fácilmente estas manchas son el pecho, la tripa, la zona inguinal, la boca y las orejas.

Estos lunares también pueden aparecer en el lomo, la cabeza, la cola o, incluso, las encías, el paladar o la lengua. Los lunares pueden aparecer en cualquier capa de pelo, aunque en las tonalidades blanca, crema o albaricoque, donde la piel es rosada y clara, estas manchas son más llamativas y se ven con más claridad que en las capas negras o tostadas de piel grisácea.

¿Qué provocan los lunares?

En muchas ocasiones se trata de hallazgos casuales tras una visita a la peluquería. Cuando el pelo se rasura la piel queda más visible, siendo más fácil localizar los lunares. Al igual que ocurre en las personas conviene tener controlado el tamaño y el aspecto de estos lunares con el fin de detectar cualquier alteración anormal de forma temprana.

Un cambio que puede ser indicativo de que algo no va bien es que la zona donde se localiza el lunar se eleve, es decir, que al tocarla se note un engrosamiento con respecto al resto de la piel. También hay que prestar atención a la aparición de bordes enrojecidos, picor, heridas o irritaciones de las manchas o molestias al tacto, razones de pesopara visitar al veterinario.

Lo más habitual es que los lunares vayan creciendo sin convertirse en un problema de salud. Hay que tener en cuenta que cuanto más expuesto al sol esté el animal más manchas saldrán, por lo que en animales de piel clara es importante evitar que se soleen en exceso y en todo caso proteger la piel para evitar las quemaduras solares y reducir el riesgo de cáncer de piel.

Dejar un comentario

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar