Fiebre en gatos – GUÍA paso a paso sobre cómo bajarla y prevenirla

La fiebre es un claro síntoma que se manifiesta en el cuerpo de un ser vivo como medio de aviso de una afección o como parte de un proceso de incubación. Podemos comprobar que nuestro gato tiene fiebre mediante sus síntomas y debemos tener presente una serie de medidas para intentar bajarla y prevenir su aparición.

fiebre en gatos

Uno de los primeros síntomas de que tu gato no pasa por su mejor momento de salud es la aparición de la fiebre. Este mecanismo de defensa se puede hacer notar por varios motivos y conviene actuar con rapidez y siguiendo una serie de medidas para tratar de comprobar por qué tu gato tiene fiebre e intentar bajarla y que no vaya a más.

Para empezar, la temperatura de tu mascota no tiene porqué superar los 38ºC o 39ºC. Si esto se produce, nuestro felino tendrá fiebre, lo que significa que puede estar incubando un virus u otra afección que conviene frenar antes de que se expanda y le afecte en mayor medida. En ese caso, la recomendación a seguir más inmediata, sobre todo si la temperatura es demasiado elevada, es la de acudir al veterinario y así asegurarnos de que un profesional te ofrezca un diagnóstico certero y un tratamiento a seguir.

Pero si la fiebre no es excesiva, puedes optar por emplear algún que otro procedimiento «casero» con el que podamos bajarla y frenar el avance de la afección o el virus que esté incubando la mascota. Todo ello siempre y cuando su estado requiere de manera obligatorio la consulta con un profesional, pero si estamos ante un resfriado o constipado podemos intentar frenar su avance y bajar la fiebre mediante unos consejos prácticos y eficaces que vamos a repasar a continuación.

Cómo saber si mi gato tiene fiebre

Si has notado que tu gato lleva unos días actuando de forma extraña y sospechas que puede tener fiebre porque se encuentre demasiado apagado o con cierta apatía, tocará entonces fijarse en los detalles de su comportamiento con más frecuencia para comprobar si presenta otros síntomas que nos pueden indicar con más precisión si el felino tiene la temperatura demasiado elevada y está incubando algún virus.

Que tenga la nariz reseca, que últimamente coma menos o tenga menos apetito, que beba menos agua, que se encuentre escaso de energía… Pero también si se encuentra demasiado inquieto y con angustia o si notas que lleva unos días descuidando su higiene, algo de lo más inusual en un gato al ser animales muy limpios. Si además tienen fiebre alta, comprobarás que sufrirán escalofríos y temblores, y respirarán de forma acelerada. Ten en cuenta además que los problemas de salud que pueda sufrir tu gato y que provoquen fiebre en él, suelen venir acompañados de otros síntomas como estornudos, tos muy seguida, diarrea o vómitos.

fiebre en felinos

Todos estos indicios te deben servir para tomar la temperatura de la mascota y comprobar si esta se encuentra en el nivel que debe o, en cambio, es más elevada de lo que debería (alcanzando o superando los 40ºC) como sospechábamos. Recuerda que para tomar la temperatura a tu gato debes contar con un termómetro digital rectal, además de vaselina o algún lubricante y utilizar una toalla o un paño limpio. No olvides que si marca 41ºC o más debes acudir de manera inmediata al veterinario para que sea examinado lo antes posible.

Cómo bajar la fiebre en gatos

Ya siendo conscientes de que nuestra mascota tiene fiebre, en los casos más leves podremos intentar mediante algún que otro remedio casero de bajar su temperatura, siempre y cuando se trate de un resfriado común y no de algo de mayor gravedad que requiera la atención de un profesional.

Lo primero de todo es no decidir por nosotros mismos el medicamento que debe tomar el animal, ya que para ello debemos seguir las indicaciones de un especialista por si se trata de una enfermedad o patología más grave. Y si la fiebre es síntoma de una infección bacteriana, de igual forma debe ser el veterinario el que nos recete el antibiótico que debe tomar la mascota. Automedicar a tu gato sólo puede empeorar su estado y más aún con productos específicos para humanos, que cuentan con sustancias que pueden ser tóxicas para los animales de compañía. Sí podremos medicar al animal con algún antiinflamatorio, analgésico o antibiótico que recete su veterinario y que sirvan para combatir el origen del problema y le bajen la fiebre.

gato con fiebre

Si tu gato tiene décimas porque sufre un resfriado común, puedes optar por proporcionarle dieta blanda que evite que pueda desnutrirse, que incluya pollo y arroz, hasta que la fiebre disminuya y puedas compaginar estos alimentos con pienso seco. Pero si la fiebre, por muy poca que sea, viene acompañada de vómitos y diarrea, deberás consultar con tu veterinario la dieta que debes darle para que mejore su estado. Procura además que se sienta lo más cómodo posible durante esos días en los que aparezca la fiebre, ya que ello ayudará en su recuperación.

Que cuente con compresas húmedas y frescas que humedezcan su cuerpo y mantenerlo hidratado con agua fría son otros remedios que debes emplear para bajar la fiebre a tu gato y que servirán si el animal no padece una patología de mayor gravedad. Aunque se encuentre apático y sin ganas de comer o beber, debemos procurar mantenerlo hidratado y evitar que pueda desnutrirse con los alimentos blandos que le sean sencillo de digerir. Puedes triturar el alimento o emplear jeringa si eres incapaz de que la mascota ni siquiera intente ingerir alimento alguno. Si compruebas que tras 48 horas, estas medidas no sirven para que la fiebre disminuya, debemos acudir de manera inmediata al veterinario.

Cómo prevenir la fiebre en gatos

Tras la vacuna, es común que el cachorro felino pueda tener fiebre, puesto que es este uno de los efectos secundarios más habituales de las mismas, junto con la diarrea y los vómitos. Esta debe producirse tras 24-48 horas a lo sumo y debe remitir en ese mismo espacio de tiempo. Si no lo hace, deberás acudir al veterinario para que examine al animal y diagnostique la causa principal de la fiebre. No olvides que ante cualquier enfermedad que pueda ser de mayor gravedad que un simple resfriado común, como un tumor, pancreatitis, lupus u otra infección viral o bacteriana, cuanto antes se aborde el proceso de tratamiento se aumentarán las posibilidades de que la afección remita lo antes posible.

Si no es el caso, ten por seguro que la fiebre es un síntoma claro de una patología que el animal está comenzando a padecer, y que o bien puede ser leve o grave. Es por ello que el mejor método contra la fiebre es prevenirla y evitar que nuestro compañero doméstico sufra alguna afección que pueda hacerle enfermar. Sabemos de sobra que en ocasiones es inevitable, pero siguiendo los métodos de prevención adecuados a buen seguro que retrasaremos todo lo posible que nuestro gato pueda enfermar. Para ello, será imprescindible seguir el calendario de vacunación habitual, acudir a las revisiones pertinentes de forma regular al veterinario y proporcionar al animal en el hogar los cuidados básicos que necesita para su bienestar. Debe estar bien alimentado, cómodo tanto en su lugar de descanso como en el resto de la casa, entretenido con juguetes con los que pueda liberar energía acumulada y evitar la apatía, rascadores, bien lavado y cepillado para evitar las bolas de pelo, etc.

En definitiva, medidas básicas para el cuidado de esta mascota que, compaginadas con nuestro cariño y compañía podremos facilitarle el bienestar que se merece. Eso sí, siempre debemos tener en mente contar con el apoyo de un especialista, un factor fundamental que nos permitirá mantener la salud de nuestro gato en las mejores condiciones y hacer frente a tiempo a cualquier afección que se le presente.

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