Consejos para utilizar el aire acondicionado si tengo perro

El aire acondicionado se convierte en verano en esa herramienta imprescindible en muchos hogares para soportar las altas temperaturas propias de estos meses. Su uso siempre se acondiciona a las necesidades que tengamos del mismo en nuestra casa (si hace más o menos calor) y al mismo tiempo intentamos evitar prorrogar demasiado su activación para que no afecte a nuestra salud. Con perros en casa, la situación también es similar e incluso requiere más atención si cabe.

perro junto a ventilador

El verano es la estación del año preferida de muchos pero también es para otros sinónimo de búsqueda infinita de remedios caseros o trucos sencillos para soportar con mejor aguante las altas temperaturas y el calor que predomina durante estos meses. En escena entra para ello el aire acondicionado, del que se hace uso (si se tiene) con tal objetivo, y en qué medida dependerá de la temperatura habitual de la casa, de la situación en la que se encuentre instalado en ella o de lo que nos queramos exponer a un posible resfriado o constipado. En el caso de contar con la compañía en el hogar de una mascota, es posible que nos preguntemos si, al igual que puede pasar a nosotros, su salud puede verse afectada si empleamos demasiado este aparato en casa.

La respuesta rápida sería que sí. Un perro, al igual que un humano e incluso más, nota los efectos de un aire acondicionado del que se abusa en exceso y puede llegar a enfermar. La sensación de estar frescos cuando la temperatura en el interior de casa es demasiado elevada nos encanta, pero ello no quita que debamos ser responsables y nos protejamos, a nosotros mismos y a nuestro perro, de las consecuencias que ello nos implica. Y si bien puede ser una opción, debe utilizarse siempre con moderación.

Se podría decir incluso que los perros lo pasan peor que nosotros cuando el calor aprieta, por lo que es primordial que intentemos proteger a nuestro mejor amigo con diferentes accesorios que lo mantengan lo más fresco posible y tomemos las precauciones necesarias para así evitar disgustos y problemas mayores como un golpe de calor.

No abuses de su potencia

Y entre estas medidas preventivas, se encontraría sin duda no poner el aire a la temperatura mínima con el fin de disfrutar de más frescor. Primero, porque en poco tiempo lo notarás demasiado y optarás por quitarlo, y segundo porque no os conviene ni a ti ni a tu perro sufrir un cambio de temperatura tan brusco en un breve espacio de tiempo. Pronto comenzarán los estornudos sin que el hecho de que sea julio y agosto lo impida. Ten presente además que si cuentas con un perro anciano, los efectos en su salud serán mayores y más veloces, pudiendo llegar a sufrir dolor en sus articulaciones o provocarle sequedad en su sistema respiratorio.

Mantén al perro a una distancia considerable

Evita que el perro entre en contacto con el mismo de manera prolongada. Si el aparato se encuentra en la sala en la que más tiempo pasas, que sería lo más lógico, ten en cuenta a la hora de tener un perro que su espacio o zona de confort en el que pasará más tiempo debe mantenerse a una distancia considerable del aire acondicionado. Además, podrías optar también por mantener al animal en otra sala durante el tiempo que vayas a activar el aire si no necesita esa dosis de frescor porque estés empleando otras opciones más acordes a sus necesidades: cambiarle el agua con regularidad, mantenerlo en una parte de la casa con sombra, cortar su pelo de manera adecuada y evitar salir a pasear en las horas de más calor.

aire acondicionado perro

Ventilar la casa a primera y última hora del día ayudará a mantener una temperatura más agradable durante las horas centrales del día y nos posibilitará activar el aire acondicionado menos tiempo en ese intervalo.

Efectos del aire acondicionado en perros

Es habitual que nuestro perro mantenga su nariz u hocico húmedos, por lo que los cambios bruscos de temperatura resultarán perjudiciales para su bienestar, por lo que tanto el aire acondicionado como el ventilador deben usarse con moderación. Además, una corriente de aire extremo prolongada puede provocar en estos animales que su sistema respiratorio se reseque y aumentar al mismo tiempo su estrés y ansiedad. De hecho, acostumbrarse a estos cambios bruscos de temperatura requiere por su parte un periodo de aclimatación que puede generarle cambios en su conducta y comportamiento habitual, que podría afectar incluso a su carácter o bienestar emocional además del físico.

Un aspecto a tener en cuenta a la hora de poner el aire acondicionado será el de la edad de nuestra mascota y si cuenta con patologías previas que pueden agravarse si nos excedemos en el uso de la ventilación del hogar. Valora los riesgos y decide consecuentemente por el bien de tu mejor amigo peludo.

Como habrás podido leer más arriba, un perro anciano o de edad avanzada no debe estar expuesto el mismo tiempo a un aire acondicionado que uno de edad adulta o más joven, puesto que su sistema respiratorio se encuentra más indefenso y supondrá mayor riesgo para su estado de salud, también para sus articulaciones. Y lo mismo sucede si contamos con un cachorro o un perro recién nacido como mascota doméstica. Al tener poco desarrollado el sistema inmunológico, se encuentran más expuestos a posibles enfermedades que afecten a sus pulmones, u otras afecciones más simples como un resfriado que para su corta edad pueden tener consecuencias más peligrosas. Para este tipo de casos, que incluyen a perros mayores y cachorros, es más recomendable optar por ventiladores que se ubiquen a distancia de las mascotas y evitar que se coloquen justo debajo del flujo directo del aire acondicionado si lo activas.

Recuerda que lo ideal es mantener una temperatura en casa que ronde los 25ºC, por lo que situar el aire acondicionado en una cifra menor no es recomendable sobre todo si además convives con animales de compañía, por mucho que vengas de la calle con calor abrasador y necesites el mayor frescor posible. Con esa temperatura, tu organismo se adaptará mejor al cambio y a tu perro no le supondrá un grave riesgo.

Otras formas de refrescar a tu perro

Siempre puedes decantarte por otras vías para mantener fresco a tu perro en días de mucho calor. Ya os hemos mencionado accesorios que podrían ser muy útiles para rebajar la temperatura de tu mascota, un objetivo que también podríamos conseguir facilitándole agua fresca y limpia en el bebedero cada poco tiempo, saliendo de paseo en las horas en las que no predomine el calor (a primera hora de la mañana o última del día) e incorporar en su dieta alimentos frescos tales como frutas y verduras u otros que contengan menos calorías. Eso sí, no convendrá bañarlo cada poco tiempo, puesto que su pelaje se resiente y será peor el remedio para evitar que pase calor, al igual que cortar demasiado su pelo, que tampoco le ayudará demasiado en tal objetivo y es perjudicial para su bienestar.

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