Sordera en perros: cuando el sexto sentido desaparece

Perro mirando al cielo.

De sobra es conocido que los canes tienen unas capacidades auditivas muy superiores a las que poseemos los humanos. Por ese motivo, la carencia de este sentido tiene unas consecuencias más drásticas y difíciles de  afrontar. Descubre todo lo que debes de saber sobre la sordera en perros.

Los perros cuentan con tres sentidos considerados superdesarrollados que les dan la oportunidad de tener una intuición y unas habilidades muy superiores a las nuestras. La vista, el olfato y el oído de nuestros fieles compañeros les permiten enfrentarse un mundo sensorial mucho más complejo.

El oído, que es el que nos ocupa en este artículo, es considerado por muchos veterinarios el “sexto sentido” de los canes. La enorme cantidad de ondas sónicas que pueden captar estos animales domésticos, la mayoría de ellas insignificantes para el oído humano, posibilita la intuición de numerosas situaciones.

Sin embargo, este don que la naturaleza otorga a los perros de todo el mundo puede verse suprimido por varios factores que descubrirás en este post. ¡Sigue leyendo y entérate de todo!

orejas y sordera en perros

Causas de la sordera en perros

La sordera en los perros puede darse por varios motivos. Las causas son tan variadas que ningún can está a salvo de perder este sentido superdesarrollado. Los motivos principales de la ausencia de audición en estas mascotas son:

– Perro sordo de nacimiento

No es nada descabellado. Muchos perros nacen sin el sentido del oído. Son animales que llegan al mundo con una sordera de naturaleza congénita y, en la mayoría de ocasiones, de origen genético. Esto implica que, desde el primer momento, se forme una barrera entre el can y el entorno que le rodea. A esto se le suma que los dueños no suelen detectar con claridad esa sordera del animal hasta bien entrado el año o los dos años del mismo.

¿Las consecuencias generales de esta carencia de oído? Sin duda, unas pautas de comportamiento inapropiadas con los humanos y con los demás perros de su alrededor que resultan complicadas de enderezar. Por todo ello, ¡es imprescindible que detectemos este tipo de sordera lo antes posible!

Es probable que después de conocer estos datos te haya venido a la cabeza una pregunta: ¿qué perros son propensos a sufrir una sordera desde su nacimiento? Pues bien, los perros con pelaje blanco tienen más papeletas de adquirir este tipo de impedimentos auditivos. En cuanto a razas, existen algunas como el Bóxer y el Bull Terrier que presentan con mayor frecuencia este tipo de sordera.

Cachorro oliendo la mano de su dueño.

– La otitis en perros, una causa habitual

La sordera en perros es una consecuencia clara de los distintos estados de inflamación que puede provocar la otitis. Dependiendo de la profundidad de la misma, nuestro can podrá sufrir distintos tipos de esta patología: externa, media e interna.

Cuando la otitis se desarrolla en un único oído, el perro no tendrá problemas en compensar la audición con el otro. El problema mayor surge cuando esta infección se produce en ambos, ya que se produce una sordera total (las ondas sónicas no alcanzan a ninguno de los dos tímpanos).

Diagnosticar lo antes posible dicha otitis y las consecuencias de la misma será clave para que los distintos tratamientos que dicte el veterinario surtan el efecto deseado. Esto es importante, puesto que cualquier otitis que se deje desarrollar puede provocar una sordera permanente e incurable en el can. El órgano auditivo del equilibrio puede quedar afectando, provocando en el animal numerosos síntomas como inclinación cefálica, vómitos o caídas ocasionales.

– Traumatismos

Otro factor a tener en cuenta son los golpes que el perro se pueda dar en los oídos. Hablamos de una causa de sordera menos habitual, pero que también se produce en un importante número de canes. Un traumatismo fuerte en el oído del perro puede provocar una sordera permanente e incurable para el animal.

– Edad avanzada

Los perros como los humanos, tampoco pueden evitar los estragos que va dejando el paso del tiempo en su cuerpo. El oído de los canes también envejece y pierde sus facultades innatas. Por ello, por muy buen sentido auditivo con el que nazca el can, los años harán mella en el animal implicando, en algunos casos, la sordera del mismo.

Jack Russell durmiendo.

¿Cómo saber si mi perro está sordo?

Es imposible detectar la sordera de un can desde su nacimiento. Los primeros días de vida, los perros presentan los conductos auditivos cerrados, algo que impide diagnosticar la sordera congénita de la que hemos hablado en el primer apartado.

Para detectar dicha sordera, tendremos que esperar catorce días tras el nacimiento del perro. A esas alturas podremos comprobar si los canales auditivos se han abierto como deberían. Para ello, hay múltiples pruebas que podemos llevar a cabo cerca de las orejas del animal: dar una palmada, hacer sonar unas llaves, etc. Con ellas, lo que queremos comprobar es si el can reacciona al ruido o no.

Aunque son pruebas muy sencillas y demostrativas, no son del todo fiables. La técnica más precisa para detectar dicha carencia auditiva es el examen auditivo especial denominado BAER (Brainstem Auditory Evoked Response). Es un procedimiento a través del cual se envían estímulos al can y se evalúa la respuesta cerebral a estos mismos.

Sin embargo, pocas personas se plantean que su perro pueda padecer sordera congénita. Por ello, muchos canes crecen con ella sin que sus dueños lo sepan. En este punto, ¿qué me puede señalar que mi perro sufra sordera? La conducta agresiva y huidiza son dos patrones que se repiten en este tipo de casos. Además, como es normal, el can hará caso omiso a las llamadas de atención por parte de su dueño.

La forma de detectar las sorderas por traumatismo o por avanzada edad no dista mucho de la anterior. Donde encontramos algunas variantes es en las sorderas que provoca la otitis. En este tipo de casos, los síntomas son las sacudidas cefálicas, el mal olor, las secreciones auriculares y el rascado auricular, entre otros. Recordamos que es clave detectar a tiempo este tipo de infección, puesto que de lo contrario la sordera del can podría establecerse permanentemente en él.

Perro tumbado en una pradera con flores amarillas.

¿Cómo tratar a un perro con sordera?

El cuidado y los lazos afectivos con el can no deben ni incrementarse ni reducirse. Un perro sordo no exige más o menos cariño que otro que no lo es. Lo que sí hay que tener es una serie de consideraciones para suplir de la mejor forma la carencia auditiva del animal.

Para empezar, cuando nos acerquemos al can, es conveniente que lo hagamos en su campo de visión. De esta forma, evitaremos sobresaltos innecesarios que puedan alterarlo. Los lenguajes corporal y gestual adoptarán un protagonismo necesario a la hora de transmitir mandatos. Es preciso que las señas que hagamos sean claras, donde la expresión y las manos del dueño queden a la vista del animal. Para llamar su atención, es útil emplear un puntero laser o una linterna.

A la hora de pasearlo por la calle, nunca debemos dejarlo suelto. El can puede desorientarse o perderse y no tenerlo controlado podrá costar más de un disgusto tanto al perro como a la persona. ¡La correa extensible es una buena opción para dejarle libertad al can al mismo tiempo que no perdemos su control!

Si tienes duda sobre la sordera en perros y tu mascota ves que no oye bien, acude a un profesional que te otorgue la fiabilidad que exiges. Mascota y Salud cuenta con un abanico de profesionales y de centros repartidos por toda España. Si quieres contar con un servicio de calidad al mejor precio, solo tienes que acceder al banner inferior y elegir la póliza que más se adapte a tus peticiones. ¡El bienestar de tu mascota es lo primero!

Dejar un comentario

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar