En el organismo de los perros el desconocido nervio vago es el responsable de atender a la regulación de un gran número de funciones orgánicas, como es el caso de la digestión o la circulación sanguínea.
Esto significa que desde un punto de vista veterinario el bienestar y la salud de los perros, y también del resto de animales mamíferos, depende en buena medida del correcto funcionamiento del nervio vago.
Hay que tener en cuenta que este nervio forma parte del eje cerebro-intestino y una de sus muchas funciones es mantener conectados el sistema nervioso central, el periférico y el aparato digestivo.
¿Cuáles son las funciones del nervio vago?
Lo cierto es que el nervio vago no hace honor a su nombre, dado que se trata de uno de los principales nervios que conforman el sistema nervioso de los mamíferos, genero en el que están incluidos los perros.

Su principal función es la recogida y envío de información desde el cerebro hacia los órganos, y viceversa, lo que le otorga un papel fundamental en un importante número de funciones involuntarias del organismo.
- El nervio vago regula los movimientos peristálticos de los intestinos y un mal funcionamiento puede desembocar en diarreas y vómitos. Entre sus capacidades está el contribuir a la salud del aparato digestivo a través de la acción de la microbiota.
- También participa en la regulación de la frecuencia cardiaca y de la presión sanguínea.
- Controla los movimientos de estructuras musculares ubicadas en la garganta (faringe y laringe) y el cuello, teniendo una importante implicación en el control de la respiración.
- En situaciones de estrés el nervio vago tiene la capacidad de generar hormonas y neurotransmisores capaces de contrarrestar sus efectos negativos sobre el organismo.
Cómo detectar problemas en el nervio vago
Es infrecuente que los perros sufran algún tipo de trastorno en el nervio vago, pero en el caso de existir el síntoma más común es el denominado síncope vasovagal, que consiste en un un desmayo fruto de una estimulación descontrolada del nervio vago.
Cuando se produce una situación de este tipo la frecuencia cardiaca y la presión arterial descienden súbitamente y el perro pierde el conocimiento. Se trata de un trastorno totalmente reversible, pero que requiere control veterinario, y que no deja secuelas cuando el animal recupera de nuevo la consciencia.
Por otro lado, el nervio vago tiene una gran influencia en el sistema parasimpático encargado de gestionar, entre otras, la función de descanso, al tiempo que este nervio también se encarga de la modulación de la serotonina, una sustancia que influye de forma directa sobre el estado de ánimo y las emociones de los perros.
En este sentido el trabajo de este nervio será promover la calma y reducir los estados de ansiedad.

¿Cuándo es beneficioso estimular el nervio vago?
La importante contribución e influencia que tiene este nervio sobre la salud de los perros, ha provocado el desarrollo de una técnica terapéutica cuyo objetivo es la colocación de implantes que permiten su estimulación con el fin de paliar determinadas patologías o al menos aminorar su sintomatología.
Cuándo se considera que puede ser útil la estimulación del nervio vago:
- Epilepsia. Con esta técnica, aplicable en aquellos perros que no responden a otro tipo de tratamientos, es posible regular los síntomas de esta enfermedad.
- Enfermedades del corazón. Puede servir de ayuda a la hora de paliar los síntomas de algunas patologías cardiacas.
- Enfermedades complejas. En el tratamiento de patologías de carácter multiorgánico o que evolucionan con gran complejidad se pueden obtener buenos resultados a través de la estimulación del nervio vago, en ocasiones en colaboración con otras terapias más convencionales.






























