En cuanto dos o más gatos comienzan a intercambiar zarpazos y miradas, muchos nos alarmamos… ¿hasta qué punto estos hábitos constituyen un juego y cuándo se convierten en una pelea? ¿Debemos de intervenir o es mejor que lo resuelvan solos?
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El comportamiento de nuestras mascotas no siempre es fácil de interpretar, y a pesar de que convivamos con ellas todos los días, nos surgen algunas dudas acerca de su conducta y de cómo debemos responder a la misma.
Instinto animal
Lo primero que debes de saber, es que el juego algo “agresivo”, constituye un instinto animal que les ayuda a desarrollarse y a socializarse. Además, les permite gastar el exceso de energía e ir adquiriendo hábitos de caza. Debemos saber que el gato caza sin necesidad de tener hambre. Está en su instinto.
Movimientos corporales del gato
La clave para averiguar si tus gatos juegan o pelean se basa en prestar atención a su cuerpo y movimientos.
En caso de que lo que estés presenciando sea un juego, las orejas de los felinos se encuentran levantadas y sus colas, relajadas. Además, apreciarás un siseo normal, ya que los maullidos son de corta duración.
No debe mostrar miedo tu gato
Ten en cuenta que una vez acabado el juego los felinos no deberían mostrar miedo ni tendencia a evitar al otro animal, sobre todo si la relación entre ambos con anterioridad a la actividad era de amistad.
Los juegos entre felinos no deben dejar heridas
Además, a pesar de que los zarpazos y empujones sean comunes en el juego entre gatos, esta práctica no debe de dejarles ninguna herida. Si aparecen daños o dolores en uno de los felinos… sin duda, estaban ejecutando una pelea y deberás estar más pendiente la próxima vez.

Piel erizada y maullidos prolongados
En lo que respecta a los rasgos distintivos de las peleas entre felinos, debes de recordar la tendencia de los gatos a erizarse y mirar fijamente cuando se encuentran en una situación de tensión. Los chillidos o maullidos prolongados son una manifestación común en caso de pelea. Además, los felinos sentirán miedo recíproco una vez acabado el conflicto: es normal que se muestren esquivos y distante con su rival.
Posición dominante de tu gato
Además, mientras que en los juegos ambos felinos suelen imitarse mutuamente, en caso de conflicto, uno de los gatos adopta una posición dominante y de ataque, mientras que el otro se ve obligado a defenderse.
Sin duda, uno de los motivos por lo que hay que tener especial cuidado en este tipo de situaciones, consiste en las lesiones que pueden surgir. Recuerda la necesidad de llamar a un veterinario si la situación lo requiere.
Medidas para evitar peleas entre gatos
Una vez aprendido a discernir ambas situaciones, solo queda explicaros cuáles son las mejores medidas si queremos impedir o interrumpir una pelea.
Ante todo, ten en cuenta que no debes meterte en medio de los dos gatos sino quieres que te alcance uno de sus zarpazos. En situaciones de tensión, los animales siguen sus instintos y descargan su energía con lo que tengan cerca… así que, cuidado. Lo mejor en estos casos es llamar su atención emitiendo un sonido fuerte. Un aplauso o un golpe contra la mesa pueden disuadir la pelea.
Sobre todo, recuerda que el castigo físico es un método que no nos reporta beneficios y empeora nuestra relación con el animal… además de ser una conducta totalmente inadmisible.
Una vez más, y como te hemos mostrado en nuestro artículo sobre el estrés en gatos, estar atentos a las señales de nuestras mascotas es la clave para mejorar la interacción con ellos. El sentido común y algunos conocimientos de comportamiento animal pueden ayudarnos a ello.
Y no olvides que si el comportamiento agresivo de tu gato es continuado y no le encuentras solución… debes acudir a un veterinario. Puede ser consecuencia de una enfermedad, solucionarla a tiempo está en tus manos.
































