Consejos para socializar a un cachorro de perro

El Grupo de Especialidad de Etología Clínica (Gretca) ha elaborado un informe con pautas a seguir para el destete y una correcta socialización de los cachorros de perros, recordando la importancia de evitar problemas de conducta que disminuyen el bienestar animal, complican la convivencia y suponen un factor de riesgo para el abandono de mascotas.

MIRADA TRISTE DE CACHORRO

Cuando nos lanzamos a la aventura de convivir con un animal de compañía, deseamos que éste sea emocionalmente estable y tenga un buen comportamiento. Son muchos los factores que forjarán el comportamiento de un animal: su genética, temperamento, la educación recibida, las experiencias vividas… De todas ellas, cobran especial importancia todo lo que acontece a los periodos sensibles de desarrollo del cachorro. Un conjunto de experiencias que deben ser agradables, progresivas y supervisadas para evitar las que pueden llegar a ser traumáticas.

Así lo indica Helena Varella Negre, autora del artículo «Importancia de la edad de destete y periodo de socialización en el perro» que ha publicado el Grupo de Especialidad de Etología Clínica (Gretca) de la Asociación de Veterinarios Españoles Especialistas en Pequeños Animales (Avepa). Las pautas para un correcto destete y una socialización adecuada de un cachorro de perro son las siguientes:

Periodo neonatal y transición (de 0 a 3 semanas)

Los cachorros, al igual que los bebés, nacen con un desarrollo nervioso, sensorial y motor inmaduro. Sus ojos están cerrados, su oído no es funcional, apenas pueden moverse… y su sistema nervioso central se encuentra en desarrollo. Durante las primeras semanas de vida dependen al 100% de los cuidados de su madre. Cuidados maternos (contacto, aseos, lamido) que ayudan a la maduración del sistema nervioso central, mejoran el aprendizaje, reducen la sensibilidad al estrés y generan una mayor estabilidad emocional.

Pero los cachorros que no reciben estos cuidados durante el periodo neonatal (de 0 a 14 días de vida) desarrollarán una menor tolerancia al estrés para el resto de su vida, y por tanto su tendencia a mostrar conductas de miedo, ansiedad o agresividad será mayor, según las conclusiones del estudio de Gretca.

Para evitar esta carencia, en camadas de madres con poco instinto maternal o cachorros huérfanos, se recomienda procurarles estos cuidados a través de caricias y manipulaciones suaves, de unos 5-15 minutos al día, para generar una mayor estabilidad emocional.

Periodo de socialización (de 3 a 12-16 semanas)

Una vez cumple las tres semanas de vida, el cachorro alcanza una madurez sensorial y motora suficiente para empezar a interactuar con sus hermanos de camada y con su entorno.

Durante esta etapa, aprenderá a perfeccionar sus habilidades sociales a través de la interacción y los juegos con sus hermanos de camada y con su madre. Aprenderá a usar el lenguaje canino, tanto para comunicar sus emociones e intenciones como para interpretar las de otros. Pero también debe aprender a controlar la fuerza de mordida para no hacer daño al jugar. Cuando su madre lo rechace durante el destete, aprenderá a tolerar la frustración y a ser progresivamente más independiente.

Por otra parte, comenzará a desarrollar la conducta exploratoria, que le permitirá conocer el entorno, objetos, olores, ruidos y situaciones nuevas. En definitiva, adquirir nuevas experiencias para mejorar su aprendizaje a través de la habituación. Aquellas situaciones o experiencias vividas serán incorporadas mentalmente como situaciones conocidas para el resto de su vida. Por el contrario, todo lo que no haya vivido durante este periodo será mentalmente catalogado como desconocido, y por tanto susceptible de desarrollar miedo en un futuro. Cuanto más rico en estímulos sea su entorno de cachorro, mayor capacidad de adaptación tendrá.

Como su nombre indica, el periodo de socialización es el momento en que el cachorro tiene la curiosidad de interactuar con otros animales y personas sin que el miedo a lo desconocido los frene, siendo el momento de socializarse. Para conseguir una óptima socialización, debemos procurar que el cachorro se relacione con perros y personas diferentes a los del núcleo familiar, generando experiencias agradables suficientes que le permitan generalizar su aprendizaje.

La maduración de las estructuras nerviosas responsables del miedo son las que precisamente determinan el final del periodo de socialización, aproximadamente a las 12 semanas de edad. A partir de ahí, el cachorro sentirá miedo a hacia lo desconocido, dificultando su adaptación a experiencias nuevas.

¿Cuál es el mejor momento para el destete y la adopción del cachorro?

Varella lamenta que hoy en día sea habitual destetar a los cachorros prematuramente, lo cual es totalmente perjudicial para su bienestar.

Y es que los perros destetados prematuramente (antes de las 8 semanas), tienen mayor probabilidad de mostrar problemas tales como exceso de actividad, trastornos relacionados con la separación, agresividad, falta de inhibición de la mordida, inhibición de la conducta sexual, problemas de socialización, etc.

Muchos de estos cachorros arrastrarán problemas de conducta de por vida, dificultando la convivencia con las familias y aumentando el riesgo de ser abandonados.

Es por ello que la recomendación más repetida es la de que los cachorros permanezcan con su madre y hermanos hasta las 8 semanas de edad. De esta forma, pueden beneficiarse de una crianza materna e inicio de socialización con su madre y hermanos, y aún les queda tiempo para habituarse al nuevo entorno donde residirán.

También se recuerda que la adopción tardía puede tener efectos positivos o negativos, en función del propietario. En el caso, por ejemplo, de un cachorro criado hasta los 3 meses en un ambiente rural, probablemente mostrará miedo o incluso pánico cuando se encuentre en un ambiente urbano si no se ha familiarizado con ello durante el periodo de socialización. No obstante, si el propietario se encarga de familiarizar al cachorro con estos estímulos (ruidos, tráfico, tránsito de gente, etc.) y socializarlo correctamente no tiene por qué haber ningún problema en su conducta.

¿Cómo conseguir una buena socialización del cachorro?

Una mala socialización aumenta la probabilidad del perro de desarrollar problemas de conducta graves, tales como: miedos, agresividad, ansiedad, exceso de actividad, conductas repetitivas, etc. Todos estos problemas de conducta disminuyen el bienestar del animal, dificultan la convivencia y son un factor de riesgo para el abandono de animales.

Para prevenir el desarrollo de estos problemas se debe conseguir un buen aprendizaje durante el periodo de socialización. Para ello, no solo debemos proporcionar al animal cantidad y variedad de experiencias, sino asegurarnos de que esas experiencias sean agradables, progresivas y supervisadas, evitando las experiencias traumáticas.

Conseguir una buena socialización con perros

  • Si el cachorro todavía no tiene todas las vacunas, podemos favorecer su socialización con perros conocidos (de familiares y amigos) que sepamos que están vacunados y desparasitados y que sean sociables.
  • Si ya tiene las vacunas, podemos fomentar esta socialización con perros desconocidos en la calle o en el parque. Estos encuentros deben ser siempre supervisados, controlando que el cachorro se encuentre a gusto y cómodo.
  • Si al principio se muestra tímido, podemos animarle a interactuar, por ejemplo, interactuando nosotros mismos con el otro perro.
  • Si necesita refugio, podemos dejar que se refugie en nosotros, por ejemplo en las piernas.
  • No debemos permitir que otros perros lo avasallen ya que generará en él malas experiencias.
  • Nunca conviene forzarlo ni sujetarlo para que otros lo huelan. Si todavía no está preparado, toca tener paciencia y darle más tiempo.

Conseguir una buena socialización con personas

  • Favoreciendo los encuentros e interacción del cachorro con personas desconocidas tanto en casa como en la calle.
  • Asegurándonos de que se relacione tanto con adultos como con niños, hombre y mujeres, con diferentes aspectos e indumentarias.
  • Si se muestra tímido, debemos animarlo a interactuar con la persona, ofreciéndole premios o juguetes.
  • Nunca forzarlo ni sujetarlo para que lo acaricien. Si todavía no está preparado, tener paciencia y darle más tiempo.

Conseguir una buena habituación al entorno

  • Debe familiarizarse desde el principio con el entorno en el que tendrá que vivir en el futuro, algo que conseguiremos sacándolo a la calle. Si todavía no tiene las vacunas, sí habrá que evitar llevarlo a zonas de gran afluencia de perros, como los parques caninos, ya que puede haber mayor carga ambiental de patógenos.
  • Generar nuevas experiencias siempre es buena idea, como los viajes en coche, la visita al veterinario y peluquería, tener invitados en casa o relacionarse con otras especies animales (como los gatos, por ejemplo).
  • Como ya se ha mencionado, estas experiencias deben ser agradables y progresivas, empezando con entornos tranquilos para luego ir poco a poco a entornos más concurridos.
  • Las clases de socialización para cachorros pueden ser una buena opción para potenciar su socialización y habituación a estímulos, además de aprender pautas de educación.

¿Cómo conseguir una buena estabilidad emocional en mi perro?

  • Procurando que esté con su madre y hermanos hasta las 8 semanas de vida.
  • Consiguiendo una buena socialización con perros y personas diferentes a los del ámbito familiar durante el periodo de socialización.
  • Continuar favoreciendo sus relaciones sociales durante toda su vida.
  • Evitando las experiencias traumáticas.
  • Basando nuestra educación en técnicas de refuerzo positivo y evitando el uso de técnicas punitivas.
  • Buscando ayuda profesional en caso de que existan problemas de socialización. El veterinario etólogo clínico es el especialista adecuado para estos trastornos.

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