Los trastornos que sufrimos los humanos muchas veces son padecidos también por nuestros fieles compañeros caninos. La hiperactividad en perros es una muestra más de que los canes tienen muchas cosas en común con nosotros.
No obstante, la forma de actuar ante un perro hiperactivo es, en muchos casos, diferente a la manera en la que se trata la hiperactividad en humanos. Por ello, en este artículo explicamos con detalle este problema de conducta en canes y damos todas las claves para que desaparezca de la vida de nuestro can lo antes posible.
¿Quieres saber si tu perro es hiperactivo? ¿Deseas conocer los remedios más destacados para acabar con la hiperactividad en canes? ¡Lee y presta atención a este artículo!
¿Cómo saber si mi perro es hiperactivo?
Como es obvio, lo primero que debemos averiguar para tratar la hiperactividad es saber detectar si mi fiel compañero padece o no este trastorno. Hay una serie de alteraciones en el comportamiento de los canes que nos ayudan a desenmascarar a un perro hiperactivo. ¿Quieres descubrirlas? ¡Te las comentamos a continuación!
Comportamiento inquieto
Sin duda, uno de los síntomas más asociados a la hiperactividad es la inquietud y el nerviosismo constantes en el comportamiento del animal. Es por ello, que en la mayoría de casos, un perro hiperactivo es capaz de morder todo lo que se encuentra a su paso y de no cumplir ni una sola orden señalada por su dueño.
El hecho de padecer este trastorno, ocasiona que el can reaccione con indiferencia a cualquier mandato, aunque lo escuche y mire con atención a su dueño. En este aspecto, cabe destacar que cualquier ruido será motivo de sobresalto para el animal, incluso cuando este se encuentre relajado o dormido.
Determinados comportamientos de un perro hiperactivo están estrechamente ligados a la ansiedad en canes. Accede a este enlace para conocer toda la información sobre la ansiedad en perros.
Aprendizaje frustrado
Al no prestar nada de atención a las indicaciones de su dueño, el perro hiperactivo no suele agregar las órdenes a su comportamiento, por lo que su adiestramiento será una fase compleja de cumplir con éxito. ¿Tu perro no te obedece? Puede que tenga hiperactividad.

Esfínteres descontrolados
Los perros con hiperactividad no controlan los esfínteres como deberían. Es por eso, que las probabilidades de que un can haga sus necesidades en casa se multiplican –no importa que minutos antes hayan estado paseando-.
¿Tu perro aún no hace pis donde debería? Te interesa descubrir cómo educar a tu cachorro para que haga pis en su sitio.
La hiperactividad en cachorros
La hiperactividad es algo innato con lo que nacen todos los perros. Los primeros días y meses de vida de estos animales, están repletos de estímulos externos muy fuertes para la percepción canina, factor que provoca la intensidad con la que viven cada momento.
No obstante, la inquietud del animal debería ir diluyéndose con el paso del tiempo. Por ello, lo normal sería que dichos síntomas inquietos y nerviosos desaparezcan cuando nuestro perro alcance una edad adulta.
En caso de que el fiel compañero canino haya alcanzado cierta edad y siga mostrando estas actitudes y comportamientos, habrá que preocuparse y acudir a un veterinario para que este le concrete un tratamiento específico.
¿Quieres descubrir qué tratamientos se le aportan a un perro hiperactivo? ¡En el siguiente apartado te lo explicamos!

¿Cómo tratar a un perro hiperactivo?
En caso de que detectes claros síntomas de hiperactividad en tu perro, lo más indicado que puedes hacer es acudir a tu veterinario de confianza. Un profesional cualificado es la persona ideal para diagnosticar el tipo de hiperactividad que padece tu can y para tratar dicho trastorno.
Este te dará las indicaciones necesarias para actuar ante el comportamiento inquieto del animal, y en caso de verlo necesario, medicará al perro con los tratamientos farmacológicos que él crea necesarios.
Es decir, en el caso de que la hiperactividad de tu can se encuentre descontrolada, el veterinario se encargará de recetar medicamentos perfectamente medidos para que los síntomas de la misma sean calmados con éxito.
¿Qué hacer ante un perro hiperactivo?
Tanto en los casos de hiperactividad graves como en los no tan graves, el dueño tiene un papel fundamental para que este trastorno desaparezca de la vida de su fiel compañero.
Hay una serie de actitudes que debemos mostrar ante el perro que calmarán su conducta inquieta. Te las explicamos a continuación:
Ignorar al animal cuando se altere
La hiperactividad canina se nutre de la atención humana. Es por ello que ignorar los comportamientos alterados y nerviosos de nuestro can puede ser una buena arma frente a este trastorno.
De lo contrario, estaremos nutriendo más las actitudes alteradas de nuestro fiel compañero, aumentando su frecuencia y su intensidad. ¡Por eso debes ignorar estas conductas!

Establecer una rutina de paseos
El orden en la vida de un perro es más importante de lo que te imaginas para evitar situaciones de nerviosismo. Por ello, es muy necesario fijar unas horas de paseo y de comida durante la semana, para que el animal pueda tener una rutina, y su comportamiento sea más calmado, ya que sabrá en todo momento cuándo toca comer y cuándo pasear.
Estimular sus sentidos y habilidades
Este apartado lo podemos cumplir de muchas formas. Por un lado, mientras paseamos con nuestro fiel compañero, es útil dejarle olisquear, explorar y visualizar su alrededor y los diferentes elementos que se van cruzando a su paso. Si podemos evitar pegar tirones en la correa mejor; esto facilitará la calma en el animal.
Otra solución es la de jugar con el perro o entretenerle haciendo alguna actividad física. En cuanto a mejora de los sentidos y de la atención, debemos destacar el agility, una modalidad que mejora la conducta de los canes al mismo tiempo que les incrementa el equilibrio y las condiciones físicas.
Consulta toda la información sobre el agility.

Ofrecerle juguetes específicos
En este apartado no incluimos todos los juguetes existentes para perros que podamos contemplar en el mercado. Los juguetes a los que nos referimos deben promover en el can un comportamiento calmado, sin sobresaltos. En este sentido, visualizamos objetos destinados a que el can los mordisquee repetidamente, relajando su conducta nerviosa.
¿Consideras que tu mascota padece el trastorno del que hemos hablado en este artículo? No lo pienses más y acude a un veterinario que te dé las máximas garantías. Un perro hiperactivo exige una detección temprana de su nerviosismo.
Cómo reducir la hiperactividad canina
La hiperactividad canina es un trastorno conductual que causa gran cantidad de problemas a los propietarios de aquellos perros que lo sufren. Pero un reciente estudio demuestra que los problemas de hiperactividad canina están directamente relacionados con los niveles de serotonina y dopamina en sangre, abriendo la puerta con ello a un posible tratamiento de estos comportamientos.
En algún momento todos los propietarios de perros hemos sufrido algún tipo de comportamiento problemático en nuestras mascotas. Pueden ser ladridos excesivos, conducta agresiva frente a otros perros, daños en mobiliario y enseres, síntomas que suelen desaparecer de forma natural con una buena educación y a medida que el animal va teniendo más edad.

La hiperactividad canina es uno de los trastornos del comportamiento que más problemas causa a los propietarios, ya que los animales provocan destrozos, molestias y conflictos por reacciones imprevisibles e incluso agresivas hacia animales y personas. De hecho los problemas de conducta son una de las principales causas de abandono de perros en nuestro país.
Una investigación realizada en el Hospital Veterinario Rof Codina de Lugo ha demostrado que este tipo de trastornos podrían estar relacionados con alteraciones neurológicas que provocan niveles bajos de ciertos neurotransmisores, desvelando una de las causas de las alteraciones del comportamiento que muestran los ejemplares que padecen hiperactividad canina.
Aunque se sabe que se trata de una patología de transmisión congénita, la causa física que la provoca era hasta ahora un misterio y tanto los especialistas en comportamiento animal como los dueños de perros hiperactivos no contaban con datos suficientes para poder manejar el problema de forma eficaz.
Se trata de una enfermedad muy similar al trastorno de hiperactividad y déficit de atención TDAH que se da en humanos, existiendo síntomas muy similares en ambos casos. Al igual que sucede en las personas los perros con este trastorno pueden llegar a sufrir un enorme estigma social, lo que suele provocar que los ejemplares sean regalados o entregados a centros de recogida de mascotas donde el problema termina por agravarse.

¿Qué es la hiperquinesis?
Esta patología se denomina también hiperquinesis y provoca que los animales muestren conductas repetitivas como saltar o correr en círculos, dificultad para aprender, conductas agresivas, etc. Además, a nivel fisiológico se observa una frecuencia cardíaca y respiratoria y una temperatura corporal mayor de la normal, junto a conductas destructivas no motivadas, dificultad para dormir o tensión continua.
Es imprescindible diferenciar de inicio la hiperactividad de la sobreactividad que se da en animales nerviosos, insuficientemente estimulados (que no salen a la calle o lo hacen de forma inadecuada) o mal educados, pero que no sufren las alteraciones anteriormente mencionadas.
El tratamiento actual de la hiperactividad canina se basa en técnicas de reeducación y modificación de la conducta, terapia de desensibilización a ciertos estímulos y fármacos tranquilizantes. Sin embargo, la falta de datos científicos reales dificulta el uso de fármacos eficaces para ayudar en el tratamiento conductual, lo que unido a la falta de autocontrol de los perros que padecen hiperactividad da un pronóstico reservado.

Gracias a las investigaciones se ha puesto de manifiesto que los problemas de hiperactividad en perros están estrechamente relacionados con los niveles de serotonina y dopamina en sangre.
Para realizar el estudio se emplearon muestras sanguíneas de sesenta perros que presentaban signos asociados con la hiperactividad y otros similares a los que muestran las personas con TDAH. En todos ellos se han encontrado alteración de los valores de ambas sustancias, pudiendo concluir que se trata de una afectación común en perros que padecen hiperactividad.
Los resultados de este pionero estudio, publicados en la revista veterinaria “Animals”, abren una puerta para mejorar el tratamiento de los perros afectados, algunos de los cuales quedaban prácticamente desahuciados incluso por algunos profesionales. Además, crea una base para poder continuar trabajando en alternativas de tratamiento farmacológico.































