Se abre en una pestaña nueva

Narcolepsia y cataplexia en perros: síntomas, causas y tratamiento

Perro dormido sobre su cama

Un perro está jugando, comiendo o corriendo con absoluta normalidad y, de repente, pierde fuerza, se desploma o parece quedarse dormido durante unos segundos. Aunque una escena así resulta alarmante, en casos muy poco frecuentes puede deberse a narcolepsia o cataplexia, dos alteraciones neurológicas relacionadas con el control del sueño y la vigilia.

Estos trastornos aparecen sobre todo en perros jóvenes y, aunque pueden presentarse de forma asociada, narcolepsia y cataplexia no son exactamente lo mismo. Distinguirlas es importante para comprender lo que está ocurriendo y diferenciarlas de otros problemas que también pueden provocar una pérdida repentina de fuerza o conciencia.

Además, un perro que se desploma de forma súbita no tiene necesariamente narcolepsia. Síncopes, crisis convulsivas, alteraciones metabólicas y otras enfermedades neurológicas pueden producir episodios aparentemente similares, por lo que cualquier cuadro de este tipo debe ser valorado por un veterinario.

¿Qué es la narcolepsia en perros?

La narcolepsia canina es un trastorno neurológico que afecta a los mecanismos encargados de regular los estados de sueño y vigilia.

Los perros afectados pueden presentar una tendencia anormal a quedarse dormidos y episodios repentinos en los que pasan de estar despiertos y activos a entrar en un estado de sueño. Estos ataques pueden producirse durante actividades cotidianas como jugar, correr, explorar el entorno o comer.

En la regulación de la vigilia desempeña un papel fundamental el sistema de la hipocretina u orexina, formado por unos neurotransmisores que ayudan al organismo a mantener estable el estado de alerta. Alteraciones en este sistema están directamente relacionadas con determinadas formas de narcolepsia tanto en perros como en humanos.

Se han descrito formas hereditarias y también casos esporádicos, por lo que no todos los perros con narcolepsia presentan necesariamente la misma causa genética.

¿Qué es la cataplexia?

La cataplexia, también denominada cataplejía, consiste en una pérdida repentina y transitoria del tono muscular.

Durante un episodio el perro puede quedarse sin fuerza en las patas y desplomarse sobre el suelo. Sin embargo, a diferencia de lo que ocurre en un verdadero ataque de sueño, el animal puede permanecer consciente y ser capaz de percibir lo que sucede a su alrededor.

Los episodios de cataplexia suelen estar relacionados con situaciones de elevada excitación emocional. En algunos perros pueden aparecer mientras juegan, corren, reciben comida o se encuentran ante algo que les resulta especialmente estimulante.

El animal pierde temporalmente la capacidad de mantener la postura, pero el episodio suele terminar de forma espontánea y después recupera su comportamiento habitual.

Narcolepsia y cataplexia no son lo mismo

Aunque ambas alteraciones aparecen con frecuencia relacionadas, es importante diferenciarlas.

En la narcolepsia se produce una transición anormal hacia el sueño. El perro puede quedarse dormido de forma repentina y mostrar características propias del sueño, entre ellas una relajación muscular marcada o movimientos oculares rápidos.

En la cataplexia, por el contrario, lo que se produce principalmente es una pérdida brusca del tono muscular. El perro puede quedar tumbado e incapaz de incorporarse durante unos instantes, aunque permanezca despierto.

En un mismo animal pueden darse ambos tipos de episodios, algo que explica que durante mucho tiempo los dos términos se hayan utilizado casi conjuntamente cuando se habla de narcolepsia canina.

¿Cómo son los episodios de narcolepsia y cataplexia?

Un episodio puede comenzar mientras el perro está realizando una actividad completamente normal.

En algunos casos, las patas empiezan a perder fuerza progresivamente hasta que el animal termina tumbado. En otros, el cambio es mucho más brusco y parece que el perro se queda dormido de repente.

Los episodios pueden durar desde unos pocos segundos hasta varios minutos.

Cuando existe narcolepsia propiamente dicha pueden aparecer signos relacionados con el sueño REM, como movimientos oculares rápidos y una relajación importante de la musculatura.

En la cataplexia el perro puede mantener la conciencia a pesar de no poder sostenerse en pie.

Cuando finaliza el episodio, lo habitual es que el animal recupere rápidamente su estado normal.

La excitación puede desencadenar los ataques

Una característica especialmente llamativa de la narcolepsia y la cataplexia caninas es que determinados episodios pueden aparecer en momentos de elevada excitación.

Perro dormido junto a un comedero con pienso

La comida es uno de los desencadenantes descritos con más frecuencia. Un perro puede acercarse al comedero con entusiasmo y, justo antes de empezar a comer o mientras lo hace, perder de repente el tono muscular.

El juego, correr, recibir a una persona conocida o encontrarse ante cualquier estímulo especialmente emocionante también pueden actuar como desencadenantes.

Esto no significa que el perro deba vivir evitando cualquier estímulo positivo. El objetivo es identificar las situaciones que favorecen los episodios para poder adaptar el entorno y reducir los riesgos de accidente.

No hay que confundirlos con una convulsión o un síncope

Un perro que se desploma repentinamente puede sufrir problemas muy distintos a la narcolepsia.

Entre las causas que deben considerarse se encuentran los síncopes, las crisis epilépticas, alteraciones metabólicas y diferentes enfermedades neurológicas o cardiovasculares.

En la cataplexia, una característica útil es que el perro puede conservar la conciencia y normalmente recupera después su comportamiento habitual sin presentar el periodo de desorientación que puede aparecer tras determinadas convulsiones.

En un síncope, en cambio, suele existir una pérdida transitoria de conciencia relacionada con una disminución temporal del flujo sanguíneo cerebral.

Estas diferencias no siempre resultan fáciles de reconocer para el propietario.

Por eso, si es posible hacerlo sin poner al animal en peligro, grabar los episodios en vídeo puede resultar de gran utilidad para el veterinario. La duración, los movimientos que realiza el perro y la forma en que comienza y termina el episodio pueden proporcionar información muy valiosa para orientar el diagnóstico.

¿Por qué aparece la narcolepsia?

En algunas razas se han identificado formas hereditarias de narcolepsia relacionadas con alteraciones en el sistema de la hipocretina.

Las investigaciones realizadas en perros permitieron identificar mutaciones en el gen HCRTR2, encargado de codificar uno de los receptores de la hipocretina, en determinadas líneas familiares afectadas por narcolepsia.

Este mecanismo se ha descrito especialmente en razas como el Dóberman, Labrador Retriever y Teckel, entre otras.

En estos casos se ha observado un patrón de herencia autosómica recesiva. Esto significa que para desarrollar la enfermedad el cachorro debe recibir una copia de la variante genética de cada progenitor.

Un perro que porta únicamente una copia puede no presentar síntomas, pero sí transmitirla a su descendencia.

Sin embargo, no toda la narcolepsia canina tiene origen en una mutación de HCRTR2. También existen casos esporádicos en los que se ha detectado una alteración del sistema de hipocretina sin la misma base genética hereditaria.

El conocimiento de estas alteraciones continúa avanzando y se han identificado nuevas variantes asociadas a narcolepsia familiar en otras razas.

¿A qué edad puede aparecer?

Las formas hereditarias suelen manifestarse durante los primeros meses de vida.

Los propietarios pueden comenzar a observar que el cachorro presenta episodios extraños mientras juega, come o se encuentra muy excitado.

Sin embargo, no existe una única edad de aparición aplicable a todos los perros. La presentación puede variar dependiendo del tipo de narcolepsia y del animal.

Lo importante es no considerar normal que un cachorro o un perro joven sufra episodios repetidos de pérdida de tono muscular o sueño repentino.

El caso de Gösta, un cachorro con narcolepsia y cataplexia

La narcolepsia canina ha ganado cierta visibilidad gracias a algunos animales cuyos episodios han sido compartidos en redes sociales.

Uno de los casos más conocidos recientemente es el de Gösta, un cachorro de Cocker Spaniel residente en Suecia que fue diagnosticado con narcolepsia y cataplexia cuando todavía tenía pocas semanas de vida.

Sus propietarios comenzaron a mostrar cómo diferentes situaciones de excitación —como jugar, correr u olfatear— podían preceder a un desplome.

En algunos episodios el cachorro llega a quedarse dormido, mientras que en otros permanece despierto aunque pierde temporalmente la capacidad para mantenerse en pie. Esta diferencia permite visualizar bastante bien la distinción entre narcolepsia y cataplexia.

Este tipo de casos ayuda a dar a conocer un trastorno muy poco frecuente, pero no debe utilizarse como herramienta de autodiagnóstico. Un perro que se desploma o parece quedarse dormido de repente puede presentar otras enfermedades que requieren una valoración veterinaria.

¿Cómo se diagnostican la narcolepsia y la cataplexia?

El diagnóstico comienza con una historia clínica detallada y una exploración veterinaria.

Es importante saber qué estaba haciendo el perro cuando comenzó el episodio, cuánto tiempo duró, si conservó la conciencia, qué movimientos presentó y cómo fue la recuperación posterior.

Veterinaria examinando a un perro durante una consulta

Los vídeos grabados por las personas que conviven con el animal pueden resultar especialmente útiles.

El veterinario tendrá que descartar otras causas capaces de producir colapsos repentinos. Dependiendo del caso pueden ser necesarias una exploración neurológica, analíticas sanguíneas, pruebas cardiológicas u otras técnicas diagnósticas.

En animales pertenecientes a razas o líneas familiares en las que se conocen determinadas variantes hereditarias, la información genética también puede ayudar a completar el diagnóstico.

¿La narcolepsia canina empeora con el tiempo?

En general, la narcolepsia canina no se considera una enfermedad progresiva.

Los episodios pueden persistir durante la vida del perro, pero no necesariamente aumentan en gravedad conforme el animal envejece.

Tampoco suele ser una enfermedad dolorosa ni mortal por sí misma.

El principal problema tiene que ver con las consecuencias que puede tener una pérdida repentina de control muscular.

Un perro que se desploma junto a una escalera, cerca de una piscina, durante un paseo próximo al tráfico o mientras se encuentra en cualquier otro entorno peligroso sí puede sufrir lesiones graves.

Por eso, incluso cuando no sea necesario administrar medicamentos, resulta fundamental adaptar el entorno y prevenir situaciones en las que un episodio pueda provocar un accidente.

¿Existe tratamiento?

Actualmente no existe una cura definitiva para la narcolepsia canina.

En perros con episodios leves puede ser suficiente identificar los desencadenantes, adaptar determinadas rutinas y extremar las precauciones en aquellas situaciones en las que una pérdida repentina del tono muscular pueda resultar peligrosa.

Cuando los episodios de cataplexia son frecuentes o intensos y afectan de forma significativa a la calidad de vida del perro, el veterinario puede valorar la utilización de medicamentos.

Uno de los fármacos utilizados tradicionalmente es la imipramina, un antidepresivo tricíclico que puede ayudar a reducir los episodios de cataplexia en determinados animales.

El tratamiento debe ser siempre prescrito y supervisado por un veterinario, ya que la necesidad de medicación y la respuesta pueden variar entre animales.

¿Deben reproducirse los perros afectados?

Cuando se confirma una forma hereditaria de narcolepsia, no resulta aconsejable utilizar al perro para reproducción.

En las formas autosómicas recesivas, los animales portadores pueden no mostrar síntomas y, sin embargo, transmitir la variante genética a su descendencia.

La decisión reproductiva debe basarse en el diagnóstico, los antecedentes familiares, la raza y, cuando exista, la identificación de una mutación genética concreta.

En estos casos resulta recomendable solicitar asesoramiento veterinario y, cuando sea necesario, genético antes de incorporar un perro a un programa de cría.

Cómo cuidar a un perro con narcolepsia

Un diagnóstico de narcolepsia no significa necesariamente que el animal no pueda tener una buena calidad de vida.

La mayoría de los cuidados están orientados a reducir los riesgos asociados a los episodios.

Conviene identificar las situaciones que suelen desencadenarlos y vigilar especialmente al perro cuando se encuentra en lugares donde una caída pueda ser peligrosa.

También debe evitarse que nade sin supervisión o que permanezca cerca de piscinas y otras zonas con agua donde una pérdida repentina de tono muscular podría impedirle mantenerse a flote.

Las escaleras, balcones, desniveles y zonas próximas al tráfico también requieren especial precaución.

En casa puede ser útil organizar las actividades más excitantes en zonas seguras y evitar superficies en las que una caída pueda provocar lesiones.

¿Qué hacer durante un episodio?

Si el perro sufre un episodio de narcolepsia o cataplexia, lo primero es evitar que pueda golpearse o caer desde una altura.

No es necesario sacudirlo, asustarlo ni realizar estímulos bruscos para intentar que reaccione.

Si el diagnóstico ya está confirmado, conviene seguir las indicaciones específicas proporcionadas por el veterinario y observar la duración y características del episodio.

Si se trata del primer episodio o no existe diagnóstico previo, es recomendable solicitar una valoración veterinaria.

Cuando sea posible, grabarlo puede ser útil para mostrar posteriormente al profesional exactamente lo ocurrido.

Cuándo acudir al veterinario

Cualquier episodio nuevo de colapso, pérdida brusca de tono muscular, somnolencia repentina o alteración de conciencia debería ser valorado.

Es especialmente importante acudir al veterinario cuando los episodios:

  • aparecen por primera vez;
  • aumentan en frecuencia o duración;
  • cambian de características;
  • se acompañan de movimientos convulsivos;
  • producen dificultad respiratoria;
  • provocan lesiones;
  • o el perro no recupera rápidamente su comportamiento habitual.

Aunque la narcolepsia y la cataplexia no suelen ser progresivas ni dolorosas, existen otras enfermedades capaces de producir síntomas similares que sí pueden requerir una intervención urgente.

Vivir con un perro con narcolepsia

La narcolepsia canina es un trastorno poco frecuente, pero un perro correctamente diagnosticado puede llevar una vida satisfactoria.

Comprender qué ocurre durante los episodios, aprender a reconocer los posibles desencadenantes y adaptar el entorno son las principales herramientas para reducir riesgos.

En los casos más intensos puede ser necesario recurrir al tratamiento farmacológico, mientras que otros perros pueden desenvolverse correctamente únicamente con medidas de manejo y prevención.

Ante cualquier episodio de sueño repentino o pérdida inesperada del tono muscular, el diagnóstico veterinario es fundamental. No todos los perros que se desploman padecen narcolepsia y distinguirla de otras causas de colapso es esencial para establecer el tratamiento adecuado.

Post Relaccionados

perros en la guerra de Ucrania

Cómo la guerra de Ucrania transforma a los perros

Los expertos señalan que a partir de ejemplares de lobos grises el proceso de domesticación de los perros comenzó hace…

Leer Artículo

Verano con Perro o Gato: 10 consejos útiles para evitar problemas

El cambio climático está provocando inusuales subidas de temperatura durante el verano, una circunstancia extraordinaria para la que muchas mascotas…

Leer Artículo
oxitocina en perros

Por qué razón la oxitocina está cambiando a nuestros perros

La oxitocina es una hormona que se produce en la región cerebral del hipotálamo, que es liberada a través de…

Leer Artículo
El perro caramelo de México

Perro Caramelo: México reconoce una nueva raza canina

La Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de México (PROPAEM) ha reconocido oficialmente a los Perros Caramelo como nueva raza canina.…

Leer Artículo

Sanguijuelas, los parásitos que acechan en las zonas acuáticas

Cuando en primavera y verano hablamos de parásitos y de perros se suele pensar, principalmente, en el riesgo de contagio…

Leer Artículo
heterocromía en un perro

Heterocromía en Perros: Mi perro tiene los ojos de distinto color

Con el objetivo de establecer un escudo protector biológico contra la acción de los rayos ultravioleta (UV), la melanina es…

Leer Artículo
estudio del golden retriever

Golden Retriever: Detectan genes ligados a emociones humanas

Investigadores de la Universidad de Cambridge son los orgullosos responsables del Golden Retriever Lifetime Study, un análisis genómico impulsado por…

Leer Artículo
fumar cigarrillo electrónico con perro

Cigarrillo electrónico: ¿Peligroso para mi perro o gato si lo fumo?

Está comprobado científicamente que las mascotas que conviven con personas fumadoras también sufren en su salud las consecuencias negativas derivadas…

Leer Artículo
mal aliento en perros

Mal Aliento en Perros: Causas y Soluciones

Por regla general el mal aliento (halitosis) en los perros viene causado por una insuficiente higiene bucal, que con el…

Leer Artículo
razas de perros resistentes a la leishmania

3 Razas de Perros Mediterráneos con resistencia a la Leishmania

La leishmaniosis (o leishmania) es, sin duda, una de las palabras que más preocupa a los propietarios de perros en…

Leer Artículo
invierno frío perro

En invierno el frío se convierte en el gran enemigo de los perros

Cuando se produce la llegada a nuestro país de una ola de frío polar, que provoca temperaturas mínimas -incluso máximas…

Leer Artículo
La historia del gato Platón

En el Ateneo de Madrid vivió Platón, el gato más culto del mundo

Fundado en 1835 con el nombre de Ateneo Científico, Literario y Artístico y con Mariano José de Larra como socio…

Leer Artículo
dulces navideños para perros

¿Pueden los perros comer turrones y polvorones?

La Navidad no es una época muy saludable para los perros. La explicación radica en que los alimentos y dulces…

Leer Artículo
Test genético en perros

Test Genético en Perros: Verdades y mentiras

Hace unos veinte años que científicos de la Universidad de Harvard y del MIT de Massachussets secuenciaron por primera vez…

Leer Artículo
riesgos de la convivencia entre perros y gatos

Perros y Gatos: ¿Cómo afecta a su salud que convivan?

Los últimos informes sobre tenencia de mascotas en nuestro país reflejan que en el 27% de los hogares españoles sus…

Leer Artículo
consejos salud perros otoño

Cómo afecta el Otoño a la Salud de las Mascotas

Los expertos sostienen que el proceso de domesticación ha provocado, entre otras cosas, que nuestras mascotas muestren una mala adaptación…

Leer Artículo
insecto aceitera

Veneno de la aceitera en Perros: ¿Cómo les afecta?

En el viejo argot periodístico una “serpiente de verano” era una noticia de carácter sensacionalista, que por regla general servía…

Leer Artículo
nervio vago en un perro

Nervio vago: Cómo afecta en la salud de los perros

En el organismo de los perros el desconocido nervio vago es el responsable de atender a la regulación de un…

Leer Artículo
gatos Salmiak

Gato Salmiak: ¿Por qué tienen ese extraño color?

Desde un punto de vista genético el pelaje de todos los gatos domésticos está formado por uno o por la…

Leer Artículo
Perro Albino

Perro albino – Todo sobre esta mutación genética

En verano el calor, las radiaciones solares y las altas temperaturas son factores que pueden jugarles una mala pasada a…

Leer Artículo

Síguenos en: