Osteosarcoma – Cáncer de huesos en machos y en perros grandes

El cáncer de huesos es una enfermedad no demasiado frecuente en mascotas, pero cuya incidencia se ha incrementado con una mayor presencia de perros grandes. El 95% de los tumores de este tipo son osteosarcomas, una patología que tiene un peor diagnóstico en perros que en gatos. El cáncer de huesos es más frecuente en animales jóvenes y en machos y es básico una detección rápida y un tratamiento temprano.

¿Qué es el Osteosarcoma?

Al igual que sucede en los seres humanos, el cáncer en las mascotas es desgraciadamente una patología muy extendida. Hace unos años la realización de un diagnóstico por parte de los veterinarios se basaba en la palpación y visualización de masas tumorales externas, por lo que pocos cánceres podían ser identificados con el suficiente detalle. 

Con la creciente especialización de los veterinarios en los últimos años se han logrado avances nunca imaginados y el acceso a pruebas cada vez más sensibles y de mayor definición permiten diagnosticar procesos cancerosos que hasta hace poco apenas podían ser observados y tratados.

¿Cómo empieza el osteosarcoma?

En este sentido el cáncer de huesos es una enfermedad poco habitual en mascotas, pero con el auge de las razas caninas de tamaño grande esta patología tiene ahora una mayor incidencia. En el cáncer de huesos pueden existir tumores primarios (son los originados en el propio hueso) y secundarios (son los producidos por metástasis de otro tumor). 

En perros y gatos el tumor más habitual es el osteosarcoma. Estos tumores aparecen de forma espontánea y por el momento no se ha logrado identificar una causa, aunque existen evidencias de una mayor incidencia tras fracturas o colocación de placas en cirugías. 

El osteosarcoma representa el 95% de los casos de tumores óseos, siendo la mayoría de ellos malignos. En el caso de gatos un tercio de los osteosarcomas son de carácter benigno.

Razas de perros más propensas a sufrir osteosarcoma

Las razas grandes son las más afectadas, siendo los machos más propensos a padecerlos que las hembras. El cáncer de huesos puede aparecer a cualquier edad y es uno de los cánceres que más afecta a animales jóvenes. La mayoría aparecen en las patas, localizándose en los machos en hombros y muñecas, mientras que en las hembras suelen aparecer cerca de la rodilla. 

El principal síntoma es la cojera debido al dolor y en la consulta veterinaria se puede observar inflamación y aumento de temperatura en la zona afectada. El diagnóstico inicial se realiza por radiografía, debiendo confirmarse después mediante una citología. 

Si se confirma la existencia de un osteosarcoma el tratamiento básico suele ser la amputación de la pata afectada, intervención que en animales sin otras patologías suele dar buenos resultados tras una rápida recuperación. En algunos casos se requiere un tratamiento complementario de quimioterapia o radioterapia.  

A pesar de los grandes avances en estas terapias la esperanza de vida de los animales se ve muy comprometida. Uno de cada cuatro perros alcanza los seis meses de vida tras la operación y uno de cada diez vive más de un año. Por esta razón de es fundamental un diagnóstico temprano y una actuación rápida.

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