Consejos para evitar el sobreesfuerzo en perros

Con el fin de evitar que sus perros puedan desarrollar problemas de conducta, en muchas ocasiones los propietarios de razas de trabajo como Border Collie o Pastor Belga Malinois, someten a sus mascotas a largas y agotadoras jornadas de ejercicio físico. Se trata de un error, porque el sobreesfuerzo desarrollado puede ocasionarles lesiones oóseomusculares, roturas e incluso la aparición de problemas más complejos como la artritis y la artrosis.

En los últimos años se han puesto de moda cómo mascotas ciertas razas de perros de trabajo, caza y pastoreo, como Pastor Belga Malinois, Beagle, Jack Russell, Border Collie o Podenco. Su belleza e inteligencia han hecho que estos animales sean cada vez más habituales en las ciudades y entornos urbanos.

Dados su orígenes se trata deperros con un carácter muy activo y una alta energía, características que si no se satisfacen debidamente pueden derivar en problemas de conducta e incluso reactividad. ¿Qué sucede? Pues que ante el miedo a que puedan acabar siendo animales problemáticos tendemos a pensar, erróneamente, que la mejor forma de prevenirlo es sobreejercitar a los animales.

Razas sometidas a gran actividad

Por tamaño son malinois y collies las razas que más “sufren” su fama de perros activos o deportistas y por ello no es raro ver animales atados a una bicicleta corriendo tras ella durante 10 ó 15 kilómetros con el fin de hacerles consumir energías.

Aunque a priori los paseos largos pueden ser beneficiosos para nuestros perros, los veterinarios alertan de que están aumentando los problemas físicos y psíquicos derivados de un sobreesfuerzo e incluso un ejercicio inadecuado.

A nivel físico los problemas más habituales son tendinitis, esguinces, fisuras, roturas de ligamentos y, en casos más graves, artritis y artrosis. Desde un punto de vista síquico ansiedad y trastornos obsesivo-compulsivos pueden surgir por una actividad física mal planificada, por la falta de tiempo libre o por un exceso de juegos repetitivos, como puede ser lanzar una pelota.

Cada ejercicio a su edad para evitar sobreesfuerzo

Algunos dueños comienzan con una rutina física fuerte cuando el cachorro tiene apenas 3 ó 4 meses, cuando el animal se encuentra en pleno crecimiento. A esta edad los perros pueden ser bastante destructivos en casa, por lo que en cuestión de días pasamos de tener un cachorro que no puede salir a la calle a dar paseos de varias horas con ellos.

A una edad temprana la actividad física excesiva puede provocarles lesiones en huesos, articulaciones, músculos, tendones y ligamentos debido a las sobrecargas. Por ello antes de iniciar cualquier deporte es importante tener en cuenta dos cosas.

La primera es que los cachorros no están preparados para realizar actividades físicas intensas. Sus cuerpos están creciendo y su sistema óseomuscular no tiene fuerza para aguantar varias horas de ejercicio. Los animales menores de seis meses no deben realizar ejercicios que impliquen sobreesfuerzo y durante estos meses los paseos deben ir encaminados a socializar, reconocer su entorno y jugar a su ritmo.

Entre los 6 y los 12 meses podemos ir incrementando progresivamente la duración del ejercicio, manteniendo intensidades de suaves a moderadas, porque es entre los 12 y los 18 meses de edad cuando el cuerpo de nuestro perro está preparado para aguantar el peso y las presiones durante las carreras o saltos.

Calentamiento previo obligatorio

La segunda cuestión a tener en cuenta es que un perro no puede pasar de cero a cien y al revés en cuestión de segundos. No podemos sacar a un perro que lleva varias horas tumbado y hacerle correr o saltar sin un calentamiento previo.Es imprescindible, al igual que sucede con los deportistas, unos minutos de paseo suave para conseguir que la musculatura se active.

Al parar ocurre lo mismo. Si el animal lleva varias horas corriendo debemos reducir progresivamente la actividad para dejar que su cuerpo baje de temperatura poco a pocoy sus músculos se relajen evitando con ello colapsos por hipertermias o que lleguen al hogar sobreexcitados, por ejemplo.

Y, por supuesto, es imprescindible una rutina estricta que evite que el animal pase días sin entrenamiento, ya que un cuerpo mal preparado es más propenso a sufrir lesiones que pueden tener consecuencias a corto y largo plazo.

Además, si queremos un perro deportista y en buena forma evitando un sobreesfuerzo es básico proporcionarle una dieta de alta calidad que, en ocasiones, puede requerir suplementos nutricionales, vitamínicos o condroprotectores para prevenir el desgaste articular y alargar la funcionalidad de su aparato locomotor.

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