Frecuencia cardíaca en perros

Los primeros auxilios son fundamentales y en el caso de las mascotas supone un plus contar con la información adecuada previamente para actuar en caso de emergencia previo paso por el veterinario. Explicamos paso a paso cómo se debe tomar el pulso a un perro para saber su frecuencia cardiaca.

Tomar las pulsaciones a un perro es el primer paso que debemos ejecutar en caso de emergencia cardiaca o de situación de riesgo para el animal.

Sin duda es la forma ideal de controlar las pulsaciones en tales circunstancias, y estas nos indicarán en qué estado se encuentra el sistema cardiovascular del animal y su nivel de gravedad.

Los perros, según qué raza, son además animales propensos a padecer problemas cardiacos, que pueden conllevar síntomas tales como diarrea o decaimiento.

En cuanto notemos que nuestro mejor amigo doméstico se encuentra más decaído de lo normal, es importante que le tomemos el pulso y verifiquemos cuántas pulsaciones tiene.

Procedimiento para medir pulsaciones de un perro

Si bien no es un proceso que entrañe demasiada dificultad, es importante saber hacerlo y puede darse que como propietarios nos veamos en la tesitura de no saber cómo proceder.

El objetivo principal es el de encontrar la arteria femoral y a partir de ahí hacer los cálculos que corresponden.

Una vez tengamos claro qué pulso tiene nuestro perro, será una información que le podremos facilitar rápidamente a nuestro veterinario cuando nos pongamos en contacto vía telefónica.

Estos son los pasos que debes seguir para tomar el pulso a tu perro:

  1. Recuesta al animal de lado o boca arriba, puesto que esta posición es de suma importancia para determinar el nivel de pulsaciones. Lo ideal es que sea de lado para que así su tronco se mantenga en reposo. De hecho, es la posición preferida por el can cuando se siente indispuesto. En cualquier caso, acostarle es la opción más sencilla para calcular el nivel de pulsaciones, siempre calmándole y dándole muestras de cariño para mantenerle lo más relajado posible. Recuerda que cualquier problema físico o si se ha llevado un susto o sobresalto puede hacer que se altere al mínimo roce, por lo que conviene actuar con cautela y mantenerle tranquilo sin forzarle.
  2. Una vez tengamos al cánido tumbado y relajado pasaremos a buscar la arteria femoral, puesto que mediante el tacto de la misma podremos obtener el pulso de la forma más fiable. La misma se encuentra en la ingle, ubicada justo en el punto en que cada pata trasera se une con su vientre. Cuando demos con la ubicación, presionamos y movemos los dedos índice y corazón para notar la arteria mediante el tacto, y así será sencillo notar el pulso de la mascota. En caso de no encontrar la vía circulatoria de esta forma, otra posibilidad es acudir a zona media de las patas traseras.

Cómo calcular cuántas pulsaciones tiene un perro

  1. Lo primero es tener a mano un reloj con segundero o un cronómetro. Y a partir de ahí contar las pulsaciones que podemos oír durante 15 segundos seguidos.
  2. Cuenta los pulsos y multiplícalos por 4 para obtener el número de latidos por minuto.

Recuerda que en el caso de los perros de gran tamaño, el mínimo de latidos por segundo debe ser de 60 por minuto y de 140 como límite máximo. La frecuencia normal sería la siguiente según el tamaño:

Los valores inferiores o superiores son motivo de urgencia veterinaria, y conviene tomar el pulso cada cierto tiempo en ese caso si el animal no muestra síntomas más preocupantes para así comprobar si el pulso puede variar.

Otro método que nos permitiría calcular las pulsaciones de nuestro perro es el de acercar nuestro oído a su pecho e intentar realizar el conteo con los latidos que oigamos.

Un procedimiento que, sin embargo, es menos exacto que el anterior, pero aún así nos dará una idea aproximada que nos facilite saber si se encuentra en un estado que requiera asistencia veterinaria.

Ten en cuenta que si tu perro se encuentra deprimido o ha sufrido una deshidratación, es probable que sea muy complicado encontrar su pulso, puesto que su presión arterial se situará por debajo de lo habitual.

Esto al mismo tiempo puede suponer una urgencia o complicación médica, por lo que lo mejor es acudir de inmediato a tu clínica veterinaria para que pueda ser examinado lo antes posible por un profesional sanitario.

Los problemas o enfermedades cardiacas deben controlarse actuando lo antes posible, un detalle que puede marcar la diferencia en la esperanza de vida de nuestro mejor amigo de cuatro patas.

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