Consejos para reconocer y tratar el dolor en mascotas

Más de 45 millones de mascotas domésticas sufren dolores crónicos o agudos. Dado que los estadounidenses pasan más tiempo en casa con sus mascotas que nunca, la Comunidad Veterinaria de América del Norte (NAVC) ofrece consejos y recomendaciones para propietarios de mascotas y veterinarios para reconocer y tratar el dolor en las mascotas.

reconocer y tratar dolor en mascotas

La aparición de dolor crónico o agudo es bastante común en nuestras mascotas, ya sea perros o gatos. Como propietarios, debemos tratar de identificarlo y de actuar en consecuencia correctamente. Para ello, y dado que en actualmente los animales domésticos pasan más tiempo con sus mejores amigos humanos, la Comunidad Veterinaria de América del Norte (NAVC) ha elaborado una serie de consejos para informar y ayudar a los responsables de mascotas, tanto para reconocer el dolor de su animal como para saber qué debe hacer y qué no en cuanto lo haga.

La doctora Varble, autora de estas recomendaciones, se refirió al hecho de que los animales «experimentan dolor de manera muy similar a los humanos, pero a diferencia de las personas, los animales a menudo ocultan su dolor, lo que nos dificulta saber cuándo algo anda mal«. También apuntó que «uno de los muchos beneficios de pasar más tiempo con nuestras mascotas es estar más atentos a su salud, ser más conscientes de sus rutinas y reconocer cambios en el comportamiento que pueden indicar que algo más está sucediendo. La detección temprana puede ayudarnos a tratar el dolor de manera más eficaz y hacer que nuestros seres queridos se sientan mejor antes».

Siendo además septiembre el Mes de Concientización sobre el Dolor Animal, iniciado por la Academia Veterinaria Internacional de Manejo del Dolor (IVAPM), la Dra. Varble aprovechó la ocasión para informar y ofrecer ayuda a los dueños de mascotas y los veterinarios para reconocer los signos más comunes de dolor:

  • Se relantiza su actividad. El animal sufre para subir o bajar escaleras y tiene dificultad para pararse después de acostarse. No juega tanto, salta menos y renuncia a saltar sobre superficies. Esto se aplica especialmente a los gatos, que cuando se sienten bien, les encanta explorar lugares altos.
  • Disminución de la comida y la bebida. La pérdida de interés en la comida o el agua puede indicar un problema médico mucho más grave, aunque también puede ser un signo de dolor.
  • Cambios en el comportamiento de aseo personal. Un mayor aseo o lamido de un área del cuerpo puede indicar dolor. La disminución del aseo puede significar que es demasiado doloroso para girar.
  • Los cambios en la orina o las deposiciones pueden estar relacionados con el dolor y pueden estar relacionados con su incapacidad para mantener la posición para defecar. Los gatos también pueden tener problemas para entrar y salir de la caja de arena.
  • El aumento de la respiración puede deberse al dolor.
  • Cambios en la rutina. Los cambios en los patrones de sueño y los lugares favoritos para descansar también pueden indicar que su mascota tiene dolor.

Qué hacer y no hacer si reconocemos dolor en nuestra mascota

Varble también especifica qué deben hacer y qué no los propietarios de mascotas una vez que identifican su dolor:

  • Acudir a la clínica y comunicar al veterinario si se observa algún cambio en el comportamiento o la salud de su mascota.
  • Observar los signos y síntomas que experimenta el animal. Debemos asegurarnos de informar con precisión al veterinario tanto como sea posible cuando surjan preguntas.
  • Limitar el movimiento y el espacio para evitar lesiones adicionales. Usar la correa en caso de que el veterinario así lo recomiende.
  • Nunca administrar medicamentos (y menos aún aquellos para humanos) o tratar el dolor sin la guía de un veterinario.
  • Adoptar un estilo de vida saludable con ejercicio y una dieta saludable para la mascota. Sin duda, la mejor medicina preventiva y el camino hacia una vida más larga, saludable y feliz.
  • Consultar al veterinario acerca de otras opciones no farmacológicas para controlar o reducir el dolor, como la acupuntura, la terapia de campo electromagnético pulsado, la terapia con láser y la atención quiropráctica.
  • Acudir a la clínica para que la mascota sea sometida a exámenes de evaluación del dolor al menos una vez al año y como parte de los exámenes regulares. El examen físico será importante para monitorear, medir y manejar objetivamente el dolor.

Comentarios (1)

Alfonso Jimena Fernández

Muy buen consejo. Gracias

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