El bienestar de nuestro perro dependerá de un correcto adiestramiento

No es fácil adiestrar a un perro, sobre todo cuando se trata de propietarios primerizos o cuando el animal es adoptado, así que los expertos caninos siempre nos aconsejan que si no sabemos busquemos la colaboración de buenos profesionales, porque es más fácil enseñar buenas conductas que corregir problemas de comportamiento.

Perro adiestrado

Muchos aspectos relacionados con el bienestar, sociabilidad y comportamiento de nuestro perro dependerán de que previamente hayamos realizado un correcto trabajo de adiestramiento, de ahí que los expertos caninos aconsejen que si no sabemos hacerlo busquemos a los profesionales que puedan ayudarnos.

En el tema de adiestramiento las mayores dificultades podemos encontrarlas en animales adoptados, sobre todo cuando se trata de propietarios primerizos, puesto que hay muchos detalles de su educación anterior que desconocemos y que por lo tanto no nos ayudan a la hora de comprender su conducta. Lo principal en estos casos es ir «paso a paso», sin prisa y evitando cometer errores que puedan derivar en comportamientos que más tarde serán difíciles de erradicar.

De entrada en fácil entender que la política de «gritos y castigos» no es la más adecuada para adiestrar correctamente a un perro, porque a pesar de lo que podamos escuchar de voces poco autorizadas los animales desarrollan miedos y hasta es posible que lleguen a atacarnos con la intención de defenderse.

El objetivo del adiestramiento es conseguir que se creen vínculos estables entre nosotros y nuestra mascota, una relación de respecto y disciplina que está regañada con los “golpes” porque justamente provocan en los perros lo contrario de lo que pretendemos conseguir, además de que en algún momento pueden dejar secuelas físicas y mentales en los animales.

Es importante, por el contrario, utilizar el llamado «refuerzo positivo» a la hora de adiestrar a nuestro perro. Hablarle con cariño y premiarle cuando haga bien las cosas es la mejor manera de crear un vínculo duradero entre dueño y mascota, y siempre trabajar con la correa puesta cuando caminamos por la calle, por supuesto sin dañarlo, con el fin de conseguir que el animal realice los movimientos que nosotros queramos.

Un error muy común entre los propietarios de mascotas es «humanizar» a sus animales, de forma que se dirigen a ellos y les hablan como si fueran personas cuando no es así. Los perros no tienen el razonamiento de un ser humano y por lo tanto no podemos transmitirles las órdenes a través de una conversación. Tenemos que dirigirnos a ellos con palabras cortas que pueda relacionar con el acto que queremos que realice.

Finalmente, hay que saber escoger el momento más adecuado para realizar el entrenamiento. Si el perro no ha comido, estará ansioso por hacerlo. Si acaba de comer es posible que quiera salir y luego dormir un poco. Lo mejor es hacerlo por la mañana o por la tarde cuando el animal se encuentre más relajado y receptivo. Las sesiones serán de un máximo de 10 minutos, dejando un descanso de al menos media hora entre sesiones.

Si te ha interesado esta noticia, te recomendamos la lectura de CÓMO EDUCAR A UN CACHORRO para evitar conductas no deseadas o posibles problemas de comportamiento, y de CÓMO EDUCAR A TU PERRO MEDIANTE UN ADIESTRAMIENTO POSITIVO.

Comentarios (1)

Muy buen artículo. Muchas gracias por todo!!!

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