Con el objetivo de establecer un escudo protector biológico contra la acción de los rayos ultravioleta (UV), la melanina es la sustancia que se encarga de la pigmentación de ojos, piel y pelo. En ocasiones y por cuestiones fundamentalmente genéticas, aunque también pueden ser adquiridas, los melanocitos pueden presentar alguna alteración y llegar a pigmentar el iris de un ojo más que el iris de otro, dando lugar con ello a ojos de diferente color.
Por otra parte, el déficit de melanina que da lugar a la heterocromía es una circunstancia que suele darse en mayor proporción en determinadas razas de perros, aunque este trastorno genético también puede aparecer en gatos.

¿Es normal o se trata de una enfermedad?
Sabiendo que esta anomalía genética tiene su origen en la presencia de menor o mayor cantidad de melanina, hay que anotar que existen dos tipos de heterocromía:
- Iridium total o completa, donde cada ojo tiene un color distinto: Este tipo de perros suele recibir el nombre científico de by-eyed.
- Iridis parcial o sectorial, donde se puede apreciar en el iris dos o más tonalidades diferentes (particolor): Este tipo de heterocromía viene producida por el llamado gen merlé, que hace referencia a una mutación del gen PMEL. Esta anomalía genética reduce de forma aleatoria la presencia de melanocitos en piel, ojos, mucosas, etc.
Por otra parte y en función de las causa/origen que provoca la heterocromía también se pueden identificar dos tipos:
- Heterocromía congénita: Tiene un origen genético y suele estar muy ligada al gen del albinismo. Este tipo de heterocromía tiene carácter natural y por lo tanto no requiere ningún tipo de tratamiento veterinario.
- Heterocromía adquirida: Viene producida por la exposición prolongada a ciertos fármacos, por un traumatismo o por una enfermedad ocular (neurofrimatosis, uveítis o glaucoma).
Cuáles son las razas más propensas
Como siempre sucede en el mundo canino no todas las razas muestran la misma predisposición a sufrir una determinada anomalía.
En el caso de la heterocromía ocular las razas que presentan mayor prevalencia son el Husky Siberiano, Pastor Australiano, Border Collie, Gran Danés, PitBull, Dálmata, Corgi Galés de Pembroke y el Perro Leopardo de Catahoula, aunque de forma excepcional esta anomalía ocular puede aparecer en ejemplares de otras razas e incluso en perros de origen mestizo.
Por último, anotar que en el caso del Husky Siberiano el estándar oficial de esta raza contempla que uno de los ojos pueda ser marrón y el otro azul, o ambos ojos azules, marrones o verdes, así como la posibilidad de que pueda existir heterocromía parcial en los iris (ojos heterocromos).
Problemas de salud
Al no estar relacionada con el Síndrome de Waardenburg en ningún caso la heterocromía tiene un impacto negativo sobre la capacidad visual, aunque sí se ha observado que en los perros afectados de esta anomalía existe más probabilidad de aparición de sordera en el lado del ojo menos pigmentado.

La razón de esta posible patología tiene que ver con el hecho de que las células del oído interno necesitan de la melanina para un desarrollo correcto. Esto significa que en perros con heterocromía es aconsejable la visita al veterinario para que el especialista realice los controles preventivos necesarios.
Por otro lado, la presencia de heterocromía ocular no significa que los perros que la sufren puedan considerarse albinos, puesto que en su caso los párpados aparecen totalmente pigmentados.
Por último, en los casos de perros con heterocromía adquirida este trastorno sí debe ser tratado por los veterinarios con el fin de determinar su origen y aplicar un tratamiento corrector.
