Está comprobado científicamente que las mascotas que conviven con personas fumadoras también sufren en su salud las consecuencias negativas derivadas del tabaquismo. Los loros, por ejemplo, son animales especialmente vulnerables a los efectos de la nicotina, pero en el caso de perros y gatos el hecho de convertirse en «fumadores pasivos» incrementa los riesgos de que puedan desarrollar diferentes tipos de cáncer, junto a trastornos oculares y patologías de carácter pulmonar y cardiaco.
Los riesgos del tabaco en mascotas
Para los científicos que han estudiado los efectos del tabaco en animales de compañía, los perros que conviven con fumadores tienen un 60% más de posibilidades de sufrir cáncer pulmonar, mientras que los perros de hocico largo, como es el caso de los galgos, tienen más riesgo de desarrollar cáncer de nariz.
Por otro lado, en el caso de los gatos vivir en hogares con fumadores les supone sufrir el doble de riesgo de padecer linfomas malignos. Al mismo tiempo los característicos hábitos de acicalamiento propios de los felinos, facilita que las sustancias cancerígenas contenidas en el humo del tabaco les pueda llegar a provocar cáncer en lengua, nariz, etc.
¿Pero qué sucede con los cigarrillos electrónicos y los líquidos utilizados para vapear? ¿Sabemos qué riesgo tienen para nuestras mascotas?

Los efectos negativos del vapeo
La creciente popularización de los cigarrillos electrónicos entre la población, principalmente en edad juvenil, ha provocado que un grupo de expertos británicos del Servicio de Información sobre Venenos Veterinarios haya evaluado el riesgo de toxicosis por nicotina en mascotas.
De los 321 perros objeto de estudio un 53% de los animales resultaron asintomáticos, mientras que otro 41% desarrolló síntomas como vómitos, hipersalivación y taquicardias que hicieron necesaria la intervención de los veterinarios.
Por otro lado, en un 7% de los perros la intoxicación por nicotina provocó la aparición de temblores, ataxia y taquipnea (respiración rápida y superficial). En estos casos el mayor o menor nivel de gravedad tiene que ver con la aparición de taquipnea progresiva, hipotensión o taquicardia persistente.
Tras la exposición al humo de los vapeadores y por prescripción veterinaria al menos el 45% de los perros tuvo que ser sometido a un lavado bucal o a un tratamiento de descontaminación intestinal mediante la utilización de carbón activado.
Por último, en dos casos los veterinarios tuvieron que proceder mediante cirugía a la retirada de cuerpos extraños, concretamente un cigarrillo electrónico y un recipiente de líquido para vapear.
Consejos de salud
En opinión de los veterinarios que han analizado los efectos de los cigarrillos electrónicos sobre nuestras mascotas, de cara a preservar la salud de sus perros los propietarios que utilicen estos dispositivos deben tener muy en cuenta las siguientes medidas preventivas:

1.- En habitaciones o recintos cerrados donde se encuentren mascotas no se debe someter a los animales a los efectos negativos de los cigarrillos electrónicos, dado que las sustancias procedentes del humo de vapear pueden causarles diferentes niveles de intoxicación.
2.- Siempre que sea posible los espacios deberán estar bien ventilados con el fin de que los vapores tóxicos se disipen rápidamente.
3.- Hay que prestar atención a la aparición de síntomas como estornudos, tos o inquietud, porque pueden indicar que los vapores les está afectando negativamente.
4.- Es fundamental para su salud que las mascotas no puedan acceder a los dispositivos de vapeo ni a los líquidos para vapear.