La leishmaniosis (o leishmania) es, sin duda, una de las palabras que más preocupa a los propietarios de perros en España. Al vivir en la cuenca mediterránea, considerada una zona endémica de alto riesgo, la prevención es una batalla constante.
Sin embargo, la naturaleza y la evolución nos han dado una sorpresa positiva. Si bien ya sabíamos por estudios previos que el Podenco Ibicenco presentaba una resistencia inusual a esta enfermedad, un grupo de investigadores españoles e italianos ha confirmado que no es el único.
Estudios liderados por la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia han identificado otras dos razas, «primas hermanas» del podenco, que comparten esta extraordinaria capacidad genética: el Cirneco del Etna y el Podenco Faraónico.
El «Triángulo de la Inmunidad»: Las 3 Razas Resistentes
Estas tres razas comparten un origen milenario, una morfología similar y una adaptación perfecta a los entornos áridos y cálidos del Mediterráneo, precisamente donde el parásito es más agresivo.
1. El Podenco Ibicenco
Es el referente principal. Autóctono de las Islas Baleares (España), este «todoterreno» ha sido objeto de múltiples investigaciones por presentar una baja prevalencia de la enfermedad, incluso viviendo al aire libre en zonas de alta exposición a mosquitos.
2. El Cirneco del Etna
Originario de la isla de Sicilia (Italia). Es un perro primitivo, rústico y elegante que, al igual que su pariente español, ha desarrollado evolutivamente mecanismos de defensa eficaces contra el parásito.
3. El Podenco Faraónico (Pharaoh Hound)
Procedente de la isla de Malta. A pesar de su nombre, que evoca al antiguo Egipto, su desarrollo genético en el Mediterráneo central le ha dotado de la misma «armadura inmunológica» que a sus compañeros.
¿Por qué son resistentes? La Clave está en la Genética
Aquí es donde la ciencia se vuelve fascinante. La resistencia no significa que el mosquito no les pique o que el parásito no entre en su cuerpo. La clave está en cómo reacciona su sistema inmune.
Cuando un perro «estándar» (como un Bóxer o un Pastor Alemán, razas muy vulnerables) es infectado por Leishmania infantum, su cuerpo suele producir una respuesta basada en anticuerpos (respuesta humoral). Lamentablemente, los anticuerpos no son eficaces contra este parásito intracelular y, de hecho, su acumulación es lo que provoca los daños graves en riñones y piel.
El secreto de los podencos: A diferencia de otras razas, el sistema inmunitario del Podenco Ibicenco, el Cirneco y el Faraónico activa predominantemente una respuesta celular. Sus células de defensa atacan y aíslan al parásito directamente, impidiendo que la enfermedad se desarrolle.
Es decir, pueden estar infectados, pero no enfermos. Su genética frena la expansión del parásito de forma natural.
Entendiendo al Enemigo: Vector y Transmisión
Para proteger a tu perro, es vital entender cómo funciona la enfermedad, que es de carácter zoonótico (puede transmitirse a humanos, aunque siempre a través del mosquito, nunca directamente del perro).
El Agente: El parásito protozoo Leishmania infantum.
El Vector: El flebótomo. No es un mosquito común, sino un pequeño insecto parecido a una mosquilla que actúa como «transporte».
El Proceso: El flebótomo pica a un perro enfermo, ingiere el parásito, este muta en el interior del insecto y, en la siguiente picadura, se transmite a un perro sano.
Datos importantes sobre la incidencia
En zonas endémicas, se estima que hasta un 70% de los perros podría haber tenido contacto con el parásito en algún momento. Sin embargo, no todos enferman. Entre el 10% y el 15% de los infectados acaba desarrollando la leishmaniosis clínica, que es crónica y requiere tratamiento de por vida.
¿Qué significa esto para la salud de mi mascota?
El descubrimiento de esta resistencia genética es un paso de gigante para la medicina veterinaria.
Futuras Vacunas: Estudiar el ADN de estas razas permite a los científicos diseñar nuevas estrategias y vacunas que imiten esa respuesta celular eficiente en otras razas.
No bajes la guardia: Que estas razas sean resistentes no significa que sean inmunes. Un Podenco con el sistema inmune debilitado por otra causa podría enfermar. Además, actúan como reservorios asintomáticos.
Prevención Universal: Tengas la raza que tengas, la prevención es obligatoria.
Protocolo de Prevención Recomendado
Barreras físicas: Uso de collares y pipetas repelentes de flebótomos durante todo el año.
Vacunación: Consulta con tu veterinario sobre la vacuna contra la leishmania para potenciar la respuesta celular de tu perro.
Test anual: Realiza un test serológico una vez al año (preferiblemente en invierno) para detectar posibles contagios a tiempo.
¿Te preocupa la exposición de tu perro a la Leishmania?
La prevención es la única herramienta 100% efectiva.







