Cuando se produce la llegada a nuestro país de una ola de frío polar, que provoca temperaturas mínimas -incluso máximas en algunas zonas- por debajo de los 0ºC, en función de su edad, tamaño y tiempo de exposición el frío intenso puede suponer un grave riesgo para la salud de los perros.
Los principales síntomas externos que evidencian que nuestro perro tiene frío, tienen que ver con la aparición de temblores y con el hecho de que al tacto presente frío en orejas, abdomen y patas.
Importante saber que una situación de hipotermia se distingue por la existencia de respiración lenta, palidez en encías, pupilas dilatadas y letargo generalizado. Si se produce alguna de estas circunstancias es necesario acudir al veterinario de inmediato.
Los perros pequeños son los más afectados
Fueron los veterinarios de la Universidad de Tufts -Massachusetts- los primeros en elaborar una escala de seguridad climática para perros. A través de la tabla TACC (Tufts Animal Care and Condition) los propietarios pueden conocer cuáles son los niveles existentes de riesgo por frío para sus mascotas.
Según figura en la tabla TACC en el caso de perros pequeños, y también en determinadas razas de formato medio, temperaturas ambiente entre -1ºC y 4ºC y pueden suponer un grave riesgo para su salud, un umbral que en perros grandes estaría situado entre -4ºC y 1ºC.
Cuando el mercurio de los termómetros se sitúa entre -1ºC y -4ºC los expertos desaconsejan que los perros pequeños permanezcan demasiado tiempo en el exterior, existiendo un grave riesgo para su salud cuando la temperatura desciende por debajo de los -6ºC.
Desde un punto de vista medioambiental estos umbrales térmicos pueden oscilar en función de la intensidad del viento, del nivel de humedad existente (un factor muy importante que aumenta el nivel de riesgo) y de la propia aclimatación de los perros a la climatología adversa.
Por otro lado, según la tabla TACC el uso de prendas de abrigo y de protección en las almohadillas contribuye a reducir los riesgos de salud para las mascotas en situaciones de frío intenso.
¿Qué pasa con los perros medianos y grandes?
De acuerdo con la tabla realizada por los veterinarios de la Universidad de Tufts, cuando se trata de perros medianos los problemas de salud motivados por la acción del frío pueden aparecer cuando la temperatura ambiente se sitúa en el rango entre -1ºC y -4ºC, siendo de nivel extremo cuando los termómetros comienzan a descender por debajo de ese nivel.
Por regla general los perros grandes muestran una mayor resistencia al frío, pero a partir de -6ºC conviene ser muy precavidos con la duración e intensidad de los paseos, existiendo un riesgo evidente para la salud de las mascotas por debajo de -9ºC.
El frío y los perros sénior
Para los perros sénior el invierno es una estación poco deseada, porque el frío y la presencia de humedad son factores que inciden negativamente en su salud articular, patologías óseas que también pueden afectar a perros de todas las edades.
En periodos de bajas temperaturas es importante evitar que los perros estén en contacto directo con superficies frías, ya sea en casa o en el exterior, y acondicionar las zonas de descanso en lugares protegidos y donde el animal disponga de alfombras o camas que le mantengan aislado del suelo.
En todos los casos para definir la duración de los paseos los tutores deben tener en cuenta las condiciones ambientales existentes en cada momento, siendo más aconsejables en invierno los paseos más frecuentes y más cortos.






