La Navidad no es una época muy saludable para los perros. La explicación radica en que los alimentos y dulces tradicionales que se consumen habitualmente no son muy adecuados para la salud de nuestras mascotas, e incluso es importante conocer que su consumo puede llegar a ser muy contraproducente para el siempre delicado equilibrio de sus organismos.
Pero teniendo en cuenta que cada vez más millones de familias conviven con mascotas y tras dos años de desarrollo, una famosa empresa turronera de Xixona (Alicante) ha decidido celebrar estas navidades rindiendo homenaje a nuestros animales de compañía, diseñando para ellos una pionera línea de turrones y polvorones.
Con el principio fundamental de carecer de azúcares añadidos y bajo estricta tutela veterinaria, estos productos navideños «petfriendly» han sido especialmente preparados para que puedan ser consumidos por los perros sin que ello les suponga ningún tipo de problema para su salud.
En el caso de los polvorones la materia prima básica para su elaboración es la harina de arroz, mientras que en el caso de los turrones, además de miel en lugar de azúcar, se utilizan el coco y la zanahoria para obtener un producto crujiente muy similar al turrón tradicional y que, ¡¡sorpresa!!, también es apto para el consumo humano. ¿Se puede pedir más?
¿Por qué los dulces navideños perjudican a los perros?
A nadie se le oculta que los turrones, polvorones, mantecados y otros dulces navideños contienen grandes cantidades de azúcar, una sustancia que a los perros les puede causar problemas digestivos, trastornos metabólicos relacionados con el sobrepeso y la obesidad y a largo plazo contribuir al desarrollo de patologías de carácter crónico como la diabetes.
Por otro lado, en alimentación humana se suelen utilizar edulcorantes y levaduras fermentadas que para las personas resultan ingredientes inofensivos, pero que por el contrario para los perros, como es el caso del xilitol, son compuestos con un alto grado de toxicidad.
Aún ingerido en pequeñas dosis el xilitol puede causar en nuestras mascotas una rápida bajada de azúcar en sangre, un trastorno que, entre otras cosas, puede llegar a provocar daños de tipo hepático.
En este mismo sentido los dulces navideños también suelen incorporar en su elaboración frutos secos algunos de los cuales, como es el caso de las nueces de macadamia, se consideran tóxicos para los perros.
¿Cómo de peligroso es el chocolate para los perros?
En el caso del chocolate el peligro viene por el lado de la teobromina, una sustancia que se encuentra presente en el chocolate y que en el organismo de los perros tiene efectos tóxicos, causando en nuestras mascotas múltiples problemas a nivel digestivo y cardiaco.
El chocolate es un alimento que los perros no metabolizan de forma correcta, por lo que sus compuestos más nocivos tienden a acumularse provocando con ello episodios de intoxicación con diferente nivel de gravedad.
Dependiendo de cuál sea el grado de pureza del chocolate el umbral de intoxicación decrece, siendo de unos 85 gramos para el chocolate negro y de unos 140 gramos para el chocolate con leche. En este ranking de riesgo el chocolate blanco sería el menos tóxico de todos.
Si un perro ingiere chocolate el grado de toxicidad y la sintomatología previsible dependerá de la cantidad ingerida, del tipo de chocolate y del tamaño del animal, dado que lo que puede resultar tóxico para un perro pequeño puede no serlo en la misma medida para un perro grande.
Los síntomas de toxicidad por chocolate suelen aparecer durante las cuatro horas posteriores a la ingesta. Si somos conscientes de ello acudiremos al veterinario inmediatamente para evitar que las toxinas alcancen el flujo sanguíneo y en cualquier caso es importante forzar el vómito para que el animal expulse la mayor cantidad posible de tóxico.







