El sobrepeso se ha convertido en un problema para un buen número de ciudadanos que viven en las sociedades más desarrolladas y también en un problema de salud para un volumen creciente de mascotas. En este sentido se calcula que al menos el 50% de los perros y gatos en edad adulta sufren de sobrepeso u obesidad.
Esta situación debe ser prevenida y en su caso corregida, puesto que el sobrepeso está en el origen de múltiples trastornos orgánicos que de no ser atajados a tiempo pueden llegar a convertirse en un riesgo para la salud y el bienestar de nuestras mascotas.
En opinión de los veterinarios, dejando de lado la edad, el exceso de alimentación o una dieta inadecuada con gran presencia de calorías son la principales causas del sobrepeso, unido al sedentarismo excesivo y la falta de motivaciones y estímulos que propicien en los animales el desarrollo voluntario de un adecuado nivel de actividad física.
Por otro lado, en determinadas razas (Beagle, Cocker, Labrador, etc.) los expertos caninos reconocen una cierta predisposición genética al sobrepeso, razón por la cuál en colaboración con los veterinarios se hace necesario trazar una correcta estrategia nutricional.

Reconocer que existe un problema
Muchos propietarios no son capaces de reconocer que sus mascotas sufren de un problema de sobrepeso y es precisamente este reconocimiento previo el primer paso a la hora de establecer medidas correctoras.
Es cierto que algunos desequilibrios de carácter hormonal pueden tener un importante impacto en el peso corporal de nuestras mascotas, pero el factor castración no parece por sí solo una cuestión que explique la aparición de problemas de sobrepeso. En estos casos y en colaboración con el veterinario seguramente bastará con adecuar la cantidad y calidad de la dieta junto al ritmo de actividad física.
Especial atención debemos tener hacia los perros senior que se caracterizan por baja actividad física y propensión a los desequilibrios metabólicos, circunstancias que pueden motivar un aumento de peso.

Qué podemos hacer
En mascotas sin patologías que contribuyan al sobrepeso, este problema tiene su origen en una dieta incorrecta o en un exceso de alimentación por lo que el tratamiento corrector pasará por una reducción de las raciones y por la utilización de piensos de calidad que sean bajos en porcentaje de grasas y calorías.
En estos casos el trabajo del veterinario será aconsejar aquellos alimentos más aconsejables y el número de dosis a ofrecer, con el fin de que los animales sigan una dieta equilibrada que les aporte los nutrientes necesarios en cada momento y época del año. Ni que decir que las chucherías quedan excluidas de la dieta.
Por su parte, en cada caso la actividad física será la adecuada a las circunstancias y edad de la mascota, teniendo en cuenta que aquí vale más la frecuencia y duración de los paseos y ejercicios que la intensidad de los mismos.
Problemas del sobrepeso
En las razas braquicéfalas (carlino, bulldog, bóxer, etc.) el sobrepeso se suma a las dificultades que estos perros tienen a la hora de respirar, algo que también sucede en los gatos de morro chato.

En este tipo de mascotas el control del peso es fundamental para su salud, al igual que la realización de ejercicio físico de intensidad media para no saturar con mayor exigencia de la deseable a sus vías respiratorias, circunstancia que también puede afectar negativamente al corazón y al sistema circulatorio.
Por otro lado, en los perros de mayor formato el sobrepeso también tiene un impacto poco aconsejable sobre la estructura ósea, dando lugar a problemas articulares (artrosis), al igual que un exceso de kilos contribuye en mayor medida a provocar la aparición de diabetes y de otro tipo de trastornos metabólicos.
En el caso de los gatos el sobrepeso es el principal causante de diversas patologías asociadas con el aparato urinario. De forma general los expertos estiman que el sobrepeso crónico puede reducir en hasta dos años la esperanza de vida de nuestras mascotas.





