Aunque en nuestro país continúa siendo un tema controvertido, el consumo de ciertas drogas, especialmente cannabis, se ha incrementado en los últimos años.
Si a esto le sumamos el aumento del censo de animales de compañía, necesariamente el riesgo de que nuestras mascotas puedan ingerir sustancias tóxicas es cada vez mayor.
A día de hoy no existe una información real del número de casos de intoxicaciones por sustancias estupefacientes en mascotas, ya que al tratarse de sustancias ilegales ningún propietario acepta que algo así pueda haber sucedido.
De hecho una de las dificultades que se encuentran los veterinarios ante un caso de posible intoxicación por drogas, es precisamente el miedo y la vergüenzade muchos de los propietarios a facilitar la información.
En Estados Unidos y Canadá desde la legalización de la marihuana en 2018 se ha observado un aumento significativo del número de animales intoxicados.
Aunque pudiera parecer algo alarmante es importante valorar si se trata de un aumento real del número de casos o bien un aumento del registro de dichos casos por parte de los veterinarios al estar ante una sustancia ya legal.
¿Qué efecto tiene el cannabis en los perros?
La droga que más frecuentemente provoca intoxicaciones en los perros es el cannabis en cualquiera de sus presentaciones (planta, marihuana o hachís). Se trata de una planta que contiene varias sustancias psicoactivas entre las que destaca el THC.
A pesar de lo que pueda pensarse se trata de una sustancia con un margen de seguridad relativamente amplio. Los estudios demuestran que un perro tendría que ingerir más de 3 gramos por kilo de peso para tener riesgo de muerte.

Lo que sucede es que con dosis menores los animales pueden desarrollar un cuadro neurológico de diversa gravedad, ya que, además de la cantidad influye tanto la forma en que se encuentra (que determina la disponibilidad del cannabinoide) y la pureza de la sustancia. Por tanto lo más seguro siempre es mantener a cualquier animal alejado de este tipo de sustancias para evitar accidentes.
Los cuadros de intoxicación más habituales van de leves a moderados y debido al metabolismo de esta sustancia suelen aparecer entre una y dos horas después de la ingesta de la droga. Los síntomas van desde unadisminución de la frecuencia cardíaca y respiratoria, bajada de la temperatura corporal (hipotermia), náuseas, mareos, desorientación y temblores.
Cuando la dosis de droga ingerida es mayor los síntomas se acentúan llegando a sufrir el animal dificultad de movimientos y pérdida de equilibrio (ataxia), adormilamiento, hipersalivación, vómitos, dilatación de las pupilas (midriasis) e incontinencia urinaria.
¿Cuánto tiempo dura el efecto del cannabis en perros?
Los efectos suelen durar hasta 24 horas y suelen remitir por sí solos, aunque en estos casos el veterinario puede recomendar administrar fluidoterapia intravenosa para facilitar la eliminación de la sustancia.
Los cuadros graves suelen provocar síntomas de hiperexcitación, aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria (taquicardia y taquipnea), estupor, espasmos oculares (nistagmo), espasmos musculares, hipersensibilidad a la luz, los sonidos y los movimientos e, incluso, convulsiones y coma. En estos casos la recuperación puede tardar hasta tres días.
¿Qué pasa si un perro come cannabis?
En el caso de los animales la mayor parte de las intoxicaciones se producen por la ingesta de la droga. Se sabe además que algunos ejemplares desarrollan una cierta afinidad por ella y usan su olfato para localizar cualquier resto, razón por la cual algunos propietarios ven como su mascota sufre intoxicaciones periódicas.
Por lo general los animales ingieren este tipo de sustancias en los domicilios de los propietarios. Es de vital importancia que las mascotas no tengan acceso a ningún tipo de tóxico, independientemente de si anteriormente han mostrado o no interés por él.

En algunos países también se ha observado que se ha incrementado la ingesta no accidental y que viene causada por dueños que administran la droga a sus perros. Aunque es cierto que algunos cannabinoides pueden tener un efecto positivo sobre ciertas patologías, en estos casos la “automedicación” no parece ser la solución más adecuada para la salud de nuestro perro.
En otros casos los animales encuentran la sustancia en el suelo. Esto es relativamente habitual en las ciudades, por lo que es importante vigilar al perro durante los paseos y evitar zonas donde se acumule suciedad y hojas que puedan esconder tóxicos.
Si nuestra mascota es un cachorro o tiene tendencia a ingerir cosas del suelo, por su seguridad es recomendable acostumbrarle al uso del bozal para evitar accidentes, tanto por la posibilidad de ingerir un tóxico como cualquier veneno u objeto peligroso.
¿Hay aumento de intoxicaciones por cannabis en los perros?
Los veterinarios alertan de que cada vez son más frecuentes en las clínicas los casos de perros que llegan de urgencia presentando síntomas evidentes de intoxicación por cannabis, un hecho que se ha incrementado de forma alarmante en los últimos años entre los animales que frecuentan las zonas verdes de las grandes ciudades, lugares donde no es inusual el consumo de estupefacientes cuyos restos pueden ser ingeridos de forma accidental por nuestras mascotas.
El principio activo del cannabis es el THC, un elemento químico que tanto en personas como en animales afecta directamente a los receptores del cerebro alterando el normal funcionamiento de los neurotransmisores. Esta circunstancia es especialmente preocupante en el caso de los perros, ya que nuestras mascotas disponen de forma natural de un mayor número de receptores.
Algunos propietarios piensan –erróneamente- que el único peligro del cannabis y otras drogas deriva del riesgo de ingesta por parte de sus perros, desconociendo que la simple aspiración del humo también puede entrañar un riesgo medio-alto para sus mascotas y que dependiendo del tamaño, edad y estado de salud de los animales incluso podría llegar a ser letal en algunos casos.

Síntomas de intoxicación por cannabis en perros
Si advertimos que nuestro perro, o cualquier otra mascota que comparta casa con nosotros, comienza a presentar un comportamiento extraño y sospechamos que pudiera haber ingerido alguna sustancia estupefaciente o respirado su humo, lo aconsejable es acudir rápidamente al veterinario para que la posible intoxicación pueda ser diagnosticada y tratada de forma eficaz cuanto antes.
¿Cómo podemos identificar una posible intoxicación por cannabis en los perros? Los veterinarios advierten que los síntomas externos suelen ser muy evidentes y llamativos, porque los animales suelen presentar de forma general convulsiones, falta de equilibrio, dificultad para mantenerse en pie y descoordinación en todos sus movimientos.
De forma complementaria y dependiendo de cada caso a esta sintomatología se añaden otras circunstancias como hiperactividad, ojos vidriosos, vómitos, pérdidas involuntarias de orina, exceso de salivación y retardo en las reacciones ante los estímulos, aunque en opinión de los veterinarios el mayor riesgo para la salud de una mascota viene producido por las alteraciones del ritmo cardíaco derivadas de la intoxicación por cannabis u otras sustancias estupefacientes.
¿Qué es el CBD? ¿Puede ayudar el cannabis a los perros?
El CBD es un tratamiento alternativo y novedoso en veterinaria cuyo uso se está popularizando. El CBD o cannabidiol es un compuesto activo que, procedente de la planta de cannabis, ha comenzado a utilizarse en mascotas con el objetivo de aliviar la intensidad de los dolores crónicos y reducir los procesos inflamatorios relacionados con la artritis.
Los tratamientos veterinarios no dejan de sumar nuevas terapias como es el caso del aceite de cáñamo o CBD, una solución alternativa que puede resultar interesante para mascotas que sufren de artritis, cáncer o epilepsia idiopática.

El problema del CBD es que al tratarse de un aceite que procede de la planta de cannabis existen muchas reticencias a la hora de promover su empleo, aunque la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que el CBD no es una sustancia que pueda considerarse adictiva.
Se denomina CBD al cannabidiol, un compuesto activo que se obtiene de la planta de cannabis y que gracias a sus propiedades analgésicas y antiinflamatorias ha comenzado a utilizarse en veterinaria como tratamiento alternativo para el dolor.
El CBD lleva tiempo siendo prescrito en humanos y aplicado a las mascotas su función terapéutica tiene como principio base la interactuación del aceite de cáñamo con los receptores del sistema endocannabinoide de las mascotas, un proceso que ayuda a aliviar la inflamación y la sensación de dolor.
En perros la efectividad del CBD depende del peso, edad y condición física del animal, pero siempre se produce dentro de un periodo, denominado inmediato, que oscila entre 30 y 120 minutos. Para conseguir efectos a largo plazo el tratamiento con CBD debe extenderse entre 2 y 4 semanas.
Cuándo es útil el CBD
- Alivio del dolor. El CBD ha demostrado tener efectos positivos a la hora de reducir los dolores crónicos, por lo que su prescripción puede ser interesante en el caso de mascotas que padecen dolores de espalda, discopatía y otro tipo de patologías que evolucionan con una sintomatología similar.
Por otro lado, en gatos el CBD ha demostrado tener propiedades que sirven para controlar comportamientos de irritabilidad y agresividad.
- Epilepsia idiopática. En perros que sufren epilepsia idiopática, una patología neurológica de origen desconocido, el tratamiento con CBD contribuye a disminuir la frecuencia e intensidad de las convulsiones.
- Está comprobado que el CBD ayuda a reducir los procesos inflamatorios, lo que explica su aplicación en los casos de artritis y de enfermedades inflamatorias intestinales.
- Cáncer. Aunque no existen estudios científicos que corroboren el interés del CBD en casos de cáncer en mascotas, todo apunta a que el tratamiento con aceite de cáñamo puede contribuir a disminuir ciertos síntomas asociados a esta patología.
Por último, en los tratamientos con CBD es necesario tener en cuenta la posible aparición de efectos secundarios como somnolencia, falta de apetito, sequedad bucal y malestar digestivo. Por regla general estos efectos secundarios tienen una duración temporal.

Cuidado con las dosis
El CBD sólo puede ser prescrito y administrado por veterinarios, dado que deben ser los especialistas los que diagnostiquen las dosis de CBD adecuadas en cada caso. Lo aconsejable en este tipo de tratamientos es ir incrementando la cantidad de CBD hasta alcanzar los objetivos previstos.
Por esta razón en perros se aconseja comenzar con una dosis diaria de 0,25 mg por kilo de peso distribuida en dos tomas de mañana y noche. Mantendremos la dosificación durante 3-5 días antes de observar resultados y proceder a un reajuste de la dosis.
El tratamiento con CBD se realiza a través de gotas que pueden mezclarse con la comida o administrar directamente en la boca del perro. Los fármacos que se comercializan en el mercado tienen porcentajes de CBD del 5, 6 y 10% y son los veterinarios los que deben prescribir el porcentaje adecuado en cada caso y el número de gotas a suministrar.