Perro agresivo – Trucos para controlar este comportamiento

Que un perro sea agresivo puede deberse a varias causas, ya sea por una socialización inadecuada o por padecer alguna patología oculta. La solución a este problema es complicada y hay que diferenciar entre situaciones puntuales y un comportamiento arraigado en el animal. Si queremos corregir esta agresividad deberemos buscar la colaboración de veterinarios y de especialistas en conducta canina a la hora de trabajar en un largo proceso.

Durante los paseos muchos dueños de perros son testigos de peleas en parques y pipicanes. En algunas ocasiones el origen del conflicto es una cuestión de simple competencia, pero en otras se debe al carácter poco sociable de los perros implicados.

Cada vez es más habitual cruzarse con ejemplares que ladran de forma violenta al resto de congéneres y que incluso se lanzan con intención de atacar. Cuando los animales van atados todo queda en una situación incómoda, pero si no es así se puede ocasionar un problema de seguridad para perros y dueños.

En muchos casos los perros agresivos son machos adultos en edad reproductiva y no castrados, aunque esta circunstancia puede darse en todo tipo de animales. Los estudios determinan que no existen razas predispuestas a la agresividad, pero sí que la predisposición a la agresividad tiene carácter hereditario, por lo que es recomendable no criar con ejemplares que demuestren conductas violentas.

También ha podido determinarse que la educación juega un papel fundamental en la aparición de conductas de este tipo. Esto hace que los métodos de adiestramiento basados en la violencia o los castigos puedan ser el origen de muchos problemas de conducta.

¿Por qué un perro es agresivo?

Existen numerosas causas que hacen que un perro pueda atacar a otro, aunque es importante diferenciar un ataque puntual de un carácter agresivo.

  • Ante una actitud de este tipo lo primero es descartar que el animal sufra algún problema de salud. Existen patologías, como el dolor crónico, que pueden hacer que los perros modifiquen su comportamiento volviéndose irascibles y violentos. Al igual que sucede con el hipertiroidismo, que puede volver al animal más reactivo o nervioso, o los trastornos del sistema nervioso central.
  • La falta de socialización también puede provocar que los perros sean agresivos con otros perros. Este tipo de comportamiento es más frecuente en animales sobreprotegidos, pero también puede darse en ejemplares criados en zonas aisladas o en cachorros que fueron aislados por cualquier circunstancia en su primera etapa de vida.
  • Existen otros tipos puntuales de agresividad y uno de ellos es la agresividad maternal de una madre en defensa de sus cachorros. Existe también la agresividad por miedo, por dominancia o por territorialidad, esta última suele darse cuando un perro invade el hogar de otro.
  • La agresividad por posesividad se puede ver en los parques cuando alguno de los propietarios introduce un juguete o comida en un grupo de perros, especialmente cuando están nerviosos. Y finalmente no podemos olvidar la agresividad predatoria, que aunque es menos habitual suele aparecer entre animales de diferente tamaño tras una persecución.
agresividad en perros por problemas de salud

¿Qué hacer con un perro agresivo?

Poner solución a un problema de agresividad nunca es tarea sencilla y requiere un trabajo constante y largo por parte de los propietarios.

Cómo controlar la agresividad de un perro

La primera medida es mantener controlado al animal en todo momento, usando correa y bozal para evitar que pueda causar lesiones a otros perros e incluso a personas.

Es muy importante no aislar al perro afectado, ya que esto puede generar en el animal más estrés, ansiedad y frustración, factores que empeorarán el problema inicial. Tampoco forzaremos las situaciones que provocan una reacción agresiva y con ello impediremos que este comportamiento se convierta en una costumbre más difícil de corregir.

cómo controlar a un perro agresivo

¿Cómo calmar a un perro agresivo?

Regañar al animal durante estos “ataques” está totalmente contraindicado ya que el perro puede hacer asociaciones negativas que empeoren el problema. Es imprescindible usar técnicas de educación con refuerzos positivos para lograr avances estables y mejorar la calidad de vida del animal.

Ni que decir tiene que en este proceso es fundamental contar con la ayuda de un profesional del comportamiento canino. La colaboración de un etólogo con experiencia puede significar la diferencia entre el éxito y el fracaso. El especialista dará las pautas de manejo más adecuadas y valorará si es necesaria medicación que ayude durante la terapia de modificación de conducta.

Dejar un comentario

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar