La Red de Vigilancia Veterinaria de Pequeños Animales asegura haber encontrado nuevas estrategias efectivas para reducir la prescripción de antibióticos o antimicrobianos de importancia crítica en perros y gatos.

Mediante la publicación de un nuevo estudio, la Red de Vigilancia Veterinaria de Pequeños Animales de la Universidad de Liverpool (Savsnet) pretende probar estrategias efectivas para reducir la prescripción de antimicrobianos de importancia crítica en la práctica veterinaria.
Los hallazgos publicados recientemente ya se están empleando para desarrollar un esquema nacional de administración de antibióticos veterinarios en el Reino Unido.
La resistencia a los antimicrobianos (RAM) es precisamente una de las diez principales amenazas para la salud de todo el planeta. En la actualidad, son más de 700.000 personas las que fallecen al año por infecciones resistentes, y el pronóstico para el 2050 es que se superarán los diez millones, siendo el RAM la principal causa de muerte en todo el mundo.
David Singleton, investigador principal y autor del proyecto, explica que «el uso de antimicrobianos es un factor clave para el desarrollo de la RAM. Es vital que la profesión veterinaria adopte el uso responsable de antimicrobianos, para salvaguardar la salud humana y animal y para preservar el derecho a recetar ciertos antimicrobianos que son importantes en la medicina humana. Los antimicrobianos de importancia crítica de máxima prioridad (HPCIA), incluidas las fluoroquinolonas y las cefalosporinas de tercera generación, son considerados de gran importancia por la Organización Mundial de la Salud».
Los HPCIA suelen prescribirse como agentes de primera línea en las clínicas veterinarias, sobre todo para los gatos. Unos antimicrobianos que sólo deben emplearse como último recurso para responder a una evidencia clara de un posible fracaso del tratamiento de otros antimicrobianos, según explican los investigadores.
SAVSNET ha colaborado con el proveedor de servicios veterinarios de Reino Unido CVS Group en un ensayo controlado aleatorio con el fin de comprobar la posibilidad de reducir la prescripción de HPCIA. Las clínicas veterinarias con dicha prescripción se repartieron en tres grupos de ensayo: un grupo de control, un grupo de intervención ligera y un grupo de intervención intensa, que constaba de 20 clínicas en cada grupo.
Estos grupos de intervención fueron informados de su estado atípico y se les ofreció apoyo remoto. Del mismo modo se solicitó a los equipos clínicos que reflexionaran sobre su prescripción de HPCIA y la toma de decisiones clínicas para desarrollar sus propios sistemas, y así promover la prescripción responsable.
Tras ocho meses, ambos grupos de intervención se asociaron con una reducción significativa posterior a la intervención en la frecuencia de prescripción de HPCIA en gatos, con el grupo de intervención ligera en un 17% y el de intervención intensa en un 40%. En el caso de los perros, la única disminución llamativa se detectó en el grupo de intervención intensa, que redujo la frecuencia de prescripción de HPCIA en un 23%.
Singleton se refiere a estos resultados asegurando que este ensayo «demuestra que los veterinarios de animales de compañía responden a la notificación de estar fuera de una ‘norma social’ (es decir, ser un prescriptor de HPCIA de alta frecuencia) y responden a la participación en programas estructurados de administración de antimicrobianos».
Los hallazgos forman la base de un programa nacional de administración de antimicrobianos, en colaboración con SAVSNET, CVS Group y RCVS Knowledge.
Recursos para disminuir el consumo de antibióticos
El sector veterinario y de salud animal insiste en la necesidad de reducir el uso de antibióticos en animales de compañía, ya que no es sólo un problema de las granjas y los animales de producción, sino también de las clínicas veterinarias. De ahí que ofrezcan recursos y herramientas para lograr tal objetivo.
Entre las iniciativas planteadas para el uso responsable de antibióticos en perros y gatos, se encuentra el póster PROTECT ME, mediante el que la Asociación Británica de Veterinarios de Pequeños Animales (BSAVA), en colaboración con Vetoquinol, ofrece información y detalla cuáles son los antibióticos más adecuados para diferentes tipos de infecciones. También incluye reacciones adversas, antibióticos restringidos o prohibidos o el uso correcto de la cascada de prescripción.
En la misma línea, CEVA cuenta con la iniciativa Proyecto GRAM, en la que pone a disposición una web en la que los veterinarios pueden encontrar información detallada y práctica para facilitar la implementación del uso racional de antibióticos. La Guía GRAM incluye además la opinión de diez expertos de siete países sobre el tratamiento de la mayoría de enfermedades infecciosas en perros y gatos. Con ello supone una herramienta mediante la que mejorar la toma de decisiones y ahorrar tiempo.






