Los gatos asilvestrados son una especie con una increíble capacidad depredadora, causando tal impacto en las poblaciones de animales silvestres que han sido los causantes de la desaparición de algunas especies animales. Estas capacidades pre1dadores persisten aunque estén bien alimentados, provocando el incremento de las poblaciones felinas y una mayor presión sobre la fauna silvestre.

Los gatos domésticos son una de las especies animales que más amenaza la biodiversidad del planeta debido a su versatilidad para cazar todo tipo de fauna silvestre. El problema viene provocado, principalmente, por la gran adaptación de los gatos a vivir en entornos cercanos a granjas y establos donde se crían de forma incontrolada.
En ciertos lugares del mundo la proliferación de gatos ha supuesto la extinción de distintas especies, siendo especialmente dañinos en las islas donde por el confinamiento de su hábitat las especies son muy vulnerables.
En Canarias, por ejemplo, la predación de los gatos asilvestrados sobre poblaciones de lagarto gigante de Canarias, pinzón azul o tarabilla de Fuerteventura ha supuesto la desaparición de valiosas especies.
La depredación felina de los gatos asilvestrados
La depredación felina se centra sobre todo en aves, aunque lagartos, ratones, crías de mamíferos y otros animales también forman parte de su dieta, condicionando de manera muy importante la recuperación de las poblaciones silvestres y causando un impacto negativo sobre especies protegidas.
A nivel nacional la normativa obliga a las administraciones públicas a evitar la introducción y proliferación de especies que puedan deteriorar la fauna autóctona y en este sentido, son los ayuntamientos los que mayor implicación deben tener de cara a controlar las poblaciones de animales asilvestrados.
Estudios del CSIC han demostrado que los gatos tienen una alta incidencia sobre las poblaciones silvestres de aves y sobre el entorno, dado que un tercio de los gatos domésticos asilvestrados caza animales con asiduidad, realizando una media de 2,1 capturas a la semana, siendo el 13% de las víctimas aves de pequeño tamaño.
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) estima que la presencia de gatos domésticos asilvestrados pone en riesgo crítico al 8% de las especies de aves, mamíferos y reptiles. En nuestro país la Ley de Protección de los Animales de Compañía queverá en breve la luz verá la luz en breve, obligará a la identificación de gatos y hurones mediante la colocación de microchip para favorecer un control, una iniciativa en la que Navarra y la Comunidad de Madrid son pioneras.
En la línea de protección de las especies silvestres la mejor opción con la que contamos actualmente es la esterilización de los gatos domésticos que sean susceptibles de salir al campo, así como la realización de CES (Captura, Esterilización, Suelta) de los gatos asilvestrados, de esta manera al menos lograríamos que las poblaciones no aumenten de manera descontrolada.






