Consejos para afrontar la muerte de una mascota

El amor hacia una mascota es próximo en muchas ocasiones al que se siente por un ser querido o un familiar. Como reza el dicho común, todo tiene solución en la vida menos la muerte, y cuando llega esta difícil situación en el caso de nuestro animal de compañía conviene saber cómo afrontarla. Un proceso para que no está de más seguir algunos consejos específicos.

afrontar muerte mascota

La compañía de un animal doméstico a lo largo de su vida nos aporta sensaciones únicas que sólo pueden apreciar realmente las personas que viven esta situación. La amistad y la cercanía que nos regala una mascota nos proporciona un sentimiento prácticamente indescriptible que para muchas personas es realmente similar al de un ser querido o un familiar. Los beneficios de esta experiencia son muchos, pero como todo en la vida también tiene su parte negativa o difícil de gestionar. Nos referimos claro está al fallecimiento del animal, que como bien sabemos llegará más tarde o más temprano en algún momento y para el que conviene estar preparado cuando se vaya acercando.

La tristeza y el dolor que llega a provocar la pérdida de una mascota tras su muerte son desmesuradas. Aunque contemos en todo momento con la ayuda de nuestro veterinario, debemos asumir que llegará un momento en el que tengamos que decir adiós.

Este proceso forma parte de una etapa natural en la que debemos permanecer al lado de ellas en todo momento. De esta manera le compensamos por todos los buenos momentos que nos ha regalado y le proporcionamos el mayor bienestar animal posible hasta el final.

La Asociación Madrileña de Veterinarios de Animales de Compañía (AMVAC), consciente de la dificultad que supone este proceso, ha compartido una serie de pautas específicas que sirvan de ayuda para llevar este momento de la mejor forma posible.

Cada proceso es único y diferente

Los veterinarios madrileños recuerdan que debemos tener en cuenta que cada proceso de superación es diferente y cambia según las circunstancias individuales de la mascota, del propietario o de la familia en cuestión. No es lo mismo una muerte que se produce de forma natural que una muerte inducida. Igual sucede si la muerte llega por una enfermedad derivada de la vejez del animal, que si ocurre de forma repentina. La pérdida de una mascota es un proceso concreto y diferente para cada circunstancia.

También conviene tener en cuenta que cada miembro familiar es único y eso conlleva que se puede tomar esta triste noticia de una forma completamente diferente a nosotros, algo que debemos respetar.

La importancia de expresar las emociones

Siempre es posible que se produzca una reacción negativa por parte del entorno tras el fallecimiento. La falta de empatía hacia el animal por personas ajenas puede provocar que opinen que las reacciones que provoquen lágrimas sólo son lícitas por la muerte de un humano. Ante todo, recuerda que algunas personas no son capaces de entender la profundidad que puede alcanzar la relación con un animal. En estos casos, es importante no perder los nervios y centrarte en tus propias emociones esquivando la opinión de tu alrededor. Si necesitas expresar tus emociones, es importante que lo hagas libremente.

AMVAC incide en que una de las mejores formas de preparar un duelo es dejar que salgan todas las emociones necesarias. Eso significa no tener reparo en llorar si así lo deseamos. Que nos mostremos de forma natural ayudará a gestionar de una manera más sana todas las emociones. Debemos aprovechar la oportunidad de comunicar a nuestro círculo de confianza todos esos sentimientos y hablar de la relación que teníamos con la mascota, cómo nos ha hecho mejorar y así recordar todos los buenos momentos que hemos vivido para superar la pérdida.

Buscar un nuevo lugar para sus pertenencias

El siguiente paso debe ser el reubicar todas las pertenencias de la mascota fallecida. Ya sea entregándolas a una persona que pueda aprovecharlas para su propio animal o realizar una donación a alguna asociación que trabaje con animales perdidos o abandonados. Es posible que esta acción te ayude paulatinamente a ir asimilando la nueva situación.

Para el caso de recuerdos en forma de fotografías o vídeos, no tenemos por qué dudar en consultarlos las veces que lo deseemos. Es importante no verlo como una acción de nostalgia y tristeza, sino como un acto para recordar los bonitos momentos junto a tu mascota.

Prestar especial atención a los niños

Para tratar esta situación con niños, siempre debemos recordar que son especialmente sensibles a este tipo de circunstancias. Creemos que, aunque cada situación es única, se debe contar la verdad y explicar el por qué nuestra mascota ya no estará más con nosotros. Por ello, el consejo que transmite la asociación en este aspecto es tratar el tema como un proceso natural de la vida que, por muy triste que sea, debemos asumir.

¿Cuánto suele durar un duelo por una mascota?

No es posible dar una respuesta concreta a esta pregunta, ya que cada persona puede sentir un vínculo diferente con su mascota, ser más sensible o menos y afrontarlo de una forma determinada. Si tras la muerte de una mascota sentimos o padecemos ansiedad o insomnio, debemos considerar visitar a un especialista que nos ayude a canalizar todas estas emociones. Intentar ser lo más positivo posible dentro de las circunstancias será fundamental, al igual que pretender quedarnos con todos los grandes recuerdos para que estos momentos nos despierten una sonrisa.

¿Debo plantearme tener otra mascota?

Sólo cuando estés listo. Una vez que lo consideres oportuno, puedes plantearte ofrecer tu hogar a un animal que no lo tenga. Sabemos que cada mascota es única y que nunca será un sustituto, pero un nuevo animal, a lo mejor en tu caso, te ayudará a volver a sentir amor y cariño y seguro será un nuevo amigo incondicional.

Sabemos que la pérdida de una mascota es un momento muy personal que genera mucho dolor y pena en los dueños. Una mascota nunca se olvida, pero con el paso del tiempo, lograremos que el dolor y la pena del primer momento se conviertan en bonitos recuerdos junto al nuevo compañero que incorporemos a la familia. Una vez pasado este tiempo, quizá nos sintamos preparados para tener una nueva mascota que seguro nos volverá a aportar grandes dosis de cariño y compañía.

Dejar un comentario

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies en esta web están configurados para «permitir las cookies» y ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues usando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en «Aceptar», estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar