¿Por qué no debes soplar a un perro en la cara?

No nos gusta a nosotros, tampoco a ellos. Si piensas que soplar a tu perro en la cara será divertido, estás realmente equivocado. Con este gesto tu mejor amigo se irritará e incluso puede llegar a ponerse a la defensiva. Te explicamos por qué.

Soplar en la cara a tu perro puede ser divertido para ti, pero obtendrás la misma reacción en tu mascota. Esta acción es de lo más desagradable para los canes, y de hecho es un gesto que no solemos llevar a cabo con otras personas, ya sean bebés, niños o adultos. Es por tanto evidente que a ningún humano ni animal le gusta o le parece divertido, por lo que antes de hacerlo conviene ser empático y pensar en cómo se sentirá nuestro mejor amigo doméstico.

Por qué soplar en la cara a un perro es molesto

Si soplamos en la cara a un perro, el animal recibe en ese momento y de repente gran cantidad de aire en su parte facial, lo que le obligará a cerrar los ojos en un momento en el que sentirá incomodidad e incluso puede asustarse. Esto a su vez puede provocar que intente marcarte o reaccione de forma brusca por el efecto del soplido en sus sentidos y el malestar que le ha producido tal gesto.

De hecho, si piensas que simplemente soplar a un perro en su cara no conlleva ningún riesgo para la mascota, lo cierto es que estás equivocado.

  • Irritación en la nariz.
  • Sequedad en los ojos.
  • Dolor en oídos y orejas.

Tanto su nariz como la boca y las orejas pueden sufrir algún percance debido al soplido que realicemos, hasta tres de sus órganos que confirman que no se trata de una acción que no lleva peligro alguno. Uno de ellos es además de los más importantes, puesto que el olfato es el sentido más desarrollado que tienen los canes gracias a humedad que padecen en su nariz y que les permite captar olores y aromas con los que reciben gran cantidad de información. La incomodidad que le provoca que le soplemos en esa parte limita esta capacidad, irritándole y causándole gran molestia. En definitiva, lastramos y alteramos los órganos del sentido y del olfato que tan agudizados tienen (mucho más que nosotros).

Pero de esta forma no sólo siente la mucosa seca, sino que también se secarán sus ojos (otro sentido de lo más desarrollado) y recibirá un sonido demasiado elevado que puede ser más que incómodo para sus oídos.

¿Cómo sabemos que le molesta?

En un principio mostrará un comportamiento llamativo que indicará su sensación de malestar mediante gestos como un simple bostezo o un relamido que hará que te plantees si tu acción es de su agrado. Si ignoras su reacción y de nuevo vuelves a soplarle en la cara, el animal elevará la intensidad de su respuesta para hacerte ver que le está resultando realmente molesta. En tal caso ladrará o incluso realizará un intento de marcar territorio para tomar distancia contigo y avisarte de que no estás actuando de forma agradable con él. Y si continuamos sin que nos importen estas advertencias, su estrés y nivel de ansiedad incrementará de tal forma que conseguiremos que el animal siga su instinto e intente lanzarnos un ataque.

¿Repercute en la relación con nuestro perro?

Es importante que nos percatemos por tanto de que a nuestro perro no le gusta que le soplemos en la cara y no hacerlo más de una vez para evitar seguir molestándole innecesariamente. Recuerda que los perros son animales extremadamente sensibles y fieles que mantienen con sus propietarios un vínculo afectivo especial e intenso que se debilitará ante estas acciones y conductas que a buen seguro mermarán la relación entre dueño y mascota. Al fin y al cabo, al igual que con cualquier persona, el respeto hacia nuestro can es fundamental para evitar este tipo de problemas que no hará ningún bien a ambos. Precisamente utilizar nuestra voz o nuestro cuerpo en general puede servirnos para mejorar el aspecto cognitivo emocional de nuestro mejor amigo de cuatro patas. Con ser un poco empáticos nos percataremos de que simplemente se trata de una «broma» que a nosotros no nos haría ninguna gracia.

Por último, siempre es recomendable tener en cuenta Por qué tu perro te lame y qué pasa si lo hace.

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