¿Por qué algunos perros huelen más que otros?

Nuestras mascotas tienen en ocasiones olores que generan diferentes reacciones entre las personas. A algunos les resulta muy desagradable, llegando a notarlo incluso en la casa donde vive el animal, mientras que para otras personas es apenas imperceptible. Pero ¿por qué algunos perros huelen más que otros?

perro huele mal

Todos los seres vivos desprenden un olor característico de cada individuo. Los humanos, por nuestro sentido del olfato menos desarrollado, apenas podemos detectar los olores que desprendemos, sin embargo, los animales son capaces de detectar aromas que les permiten identificarse y que varían según la edad, la alimentación, las hormonas e, incluso, el estado de ánimo.

A pesar de nuestro mal olfato, en ocasiones las personas detectamos el olor que desprenden nuestros perros. La fuente más habitual de ese “olor a perro” proviene de su piel. En su capa más externa genera una capa grasa que la protege de los agentes externos. Cuando esta grasa se enrancia, por ejemplo al mojarse, el olor se hace más intenso. Es la razón por la que los días de lluvia o tras el baño los perros huelen de forma diferente.

También se da el olor a perro cuando existe alguna enfermedad de la piel. En esta ocasión el cuerpo del animal puede responder generando más cantidad de grasa lo que hace que el olor sea más fuerte. Para evitar estos cambios en el olor corporal es importante no abusar de los baños, utilizar un champú adecuado, enjuagar bien y secar correctamente para que el pelo y la piel estén en buen estado.

Por otro lado, siempre se habla de razas con más o menos olor y existen varias razones que explican esta diferencia en la intensidad del olor. La primera, lógicamente, es el tipo de pelo. Los perros de pelo duro o rizado, como el schnauzer o el caniche, al no cambiar el pelaje de forma contínua como ocurre en los de pelo corto, suelen generar menos olor si se hace un buen mantenimiento del manto.

Otra razón del mal olor en algunas razas es su forma de respirar o de comer. Los animales chatos o aquellos que comen con mucha ansiedad suelen presentar un olor más intenso. Esto se debe a que tragan aire al comer, lo que provoca reflujo, gases en el estómago y flatulencias, que pueden generar molestias en sus propietarios.

La boca es otra fuente de olor, ya que en esta zona existe una flora bacteriana muy abundante. Las razas pequeñas y minis, con más tendencia a acumular sarro, suelen presentar peor aliento a partir de los 3-5 años. Por ello es imprescindible el cepillado diario con una pasta específica para perros para reducir su aparición y mejorar la convivencia.

Además, otras fuentes de mal olor son un llenado excesivo de las glándulas perianales, infecciones localizadas como dermatitis u otitis, cambios en el metabolismo debido a enfermedades como la diabetes o heridas que quedan ocultas entre el pelo.

Como conclusión recordar que un cambio de olor repentino en nuestro perro puede ser una buena razón para acudir al veterinario y descartar problemas graves.

Dejar un comentario

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar