Fray Bigotón: El perro monje que pone cara al proyecto “Franciskanitos”

Desde hace un año el monasterio fransciscano de Cochabamba (Bolivia) cuenta entre sus monjes con Fray Bigotón, un schnauzer enano que se ha convertido en una estrella en las redes sociales. Aprovechando éste éxito mediático el grupo animalista Narices Frías ha puesto en marcha la iniciativa “franciskanitos”.

Fray Bigotón, el perro monje

Desde hace más o menos un año quienes deciden visitar el convento franciscano de Cochabamba (Bolivia) no se sorprenden de que uno de sus monjes se llame Fray Bigotón, vista hábitos como el resto de sus compañeros y sea un perro schnauzer enano que es conocido por todos los habitantes de la ciudad del altiplano y que disfruta de un gran éxito en las redes sociales.

Y es que como dice el refrán “de raza le viene al galgo”. El fundador de la Orden Franciscana, San Francisco de Asís, fue durante toda su vida un gran amante de los animales y de la naturaleza, de ahí que a este santo se le considere en la actualidad el patrón de los animales -sin olvidarnos de San Antón-, de los veterinarios y del medio ambiente.

Un buen día los monjes del monasterio de Cochabamba decidieron adoptar a Carmelo, ese era su nombre anterior, un perro sin dueño que se encontraba en un refugio bajo la protección del grupo animalista local Narices Frías, y pronto lo rebautizaron como Fray Bigotón e incluso le confeccionaron sus propios ropajes religiosos.

Hace un año la idea de Narices Frías era que más entidades y centros religiosos de Bolivia siguieran la iniciativa de los franciscanos de Cochabamba y decidieran adoptar algunos de los cientos de perros que se encuentran abandonados por las calles de esta ciudad boliviana, una de las principales del país.

Más recientemente, y aprovechando el tremendo éxito mediático que tiene Fray Bigotón, los miembros de Narices Frías han puesto en marcha otra de sus iniciativas, denominada “Franciskanitos”, con la que pretenden que particulares, empresas y entidades privadas se sumen al esfuerzo de proteger y dar una segunda vida a aquellas mascotas -franciskanitos- que han sido abandonadas y que se encuentran en situación de vulnerabilidad.

Los activos voluntarios del grupo animalista Narices Frías ya se hicieron famosos hace un par de años cuando promovieron que un total de dieciocho abogados, nunca nadie estuvo tan bien representado en la justicia boliviana, defendieran a Pantuque, un perro de raza shar pei que había mordido a un niño y a su madre y al que un juez decidió condenar a la eutanasia a través de la correspondiente orden judicial, un proceso que provocó mucha polémica a nivel nacional y cuya sentencia finalmente sería paralizada.

Fray Bigotón: El perro monje que pone cara al proyecto “Franciskanitos”
5 (100%) 1 vote

% Comentarios (1)

Sin duda más bonito Fray Bigotón que Carmelo. Bonita historia.

Deja un comentario

Si continuas utilizando este sitio aceptas el uso de cookies. más información

Los ajustes de cookies de esta web están configurados para "permitir cookies" y así ofrecerte la mejor experiencia de navegación posible. Si sigues utilizando esta web sin cambiar tus ajustes de cookies o haces clic en "Aceptar" estarás dando tu consentimiento a esto.

Cerrar