El gato más viejo del mundo cumple 30 años

Rubble ha llegado a la treintena de edad en su mejor momento. No sería ninguna sorpresa si no fuera porque no estamos hablando de un humano, sino de un gato. Con una esperanza de vida que no suele superar las dos décadas, este felino ha superado con creces la media de su especie y ya se ha convertido en el gato vivo más viejo del mundo.

La vida de Rubble va camino de superar todos los récords. Adoptado por su propietaria, Michele Heritage, en 1988 cuando sólo tenía unos meses, en la actualidad acaba de alcanzar la treintena de edad, todo un logro casi increíble para un felino. Y es que los gatos tienen una esperanza de vida que no suele ni siquiera alcanzar las dos décadas de existencia (unos 15 o 16 años).

Su dueña y mejor amiga Michele reveló el secreto de este ‘Santo Grial’ que parece poseer su felino en una entrevista concedida a SWNS, y su respuesta no pudo ser más sincera: “Siempre tiene mi atención. Lo crié como si fuera un niño”, explica Heritage, que asegura que su relación con Rubble es prácticamente como la de una madre con su hijo, lo que podría servir como explicación más razonable a la longeva vida de su mascota.

Ambos conviven en Exeter (Inglaterra) desde hace tres décadas, cuando Rubble llegó a la vida de Michele cuando pertenecía a una camada de gatos que tenía un amigo de su hermana. Heritage se independizó y decidió adoptar a una mascota para tener compañía. Y todavía, 30 años después, su mejor amigo felino continúa fiel a su lado.

Quizás haya sido pues esa mezcla de amor y atención máxima con sus cuidados lo que ha posibilitado que este gato se haya convertido en el felino con vida más anciano del mundo en estos momentos. Y es que este animal ha superado con creces el promedio de vida de los gatos, que ronda la quincena de edad.

Este gato de la raza estadounidense Maine Coon no es el único compañero felino de Michele, que también convive con otros tres gatos persas, Harley, Woody y Ted. Si bien es indudable que lo especial de este caso, Heritage ya conoce de primera mano lo es que convivir durante largo tiempo con un gato antes que Rubble. Su nombre era Meg y llegó con vida a su primer cuarto de siglo (25 años), pero finalmente falleció.

Rubble ya ha superado a Meg y va camino de alcanzar el Récord Guinness marcado por Creme Puff, un felino que llegó nada menos que a los 38 años de vida en 2005 y que es considerado como el gato más viejo que ha existido en la historia. Ocho años más y será una realidad para Rubble, que si bien no será fácil, actualmente ya es el gato con la vida más longeva que todavía puede conseguirlo.

En la misma entrevista, Michele Heritage explicó también que su gato padece de presión arterial alta y recibe tratamiento para ello, aunque en general se encuentra en condiciones de salud óptimas. El centro veterinario en el que Rubble es atendido con regularidad, fue el lugar en el que este felino y Michele celebraron juntos la tercera década de vida de la mascota peluda.

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