Trevor, un perro de cuatro años de la raza Teckel (Dachshund), mayormente conocido como perro salchicha, se ha visto afectado por una inusual infección que le ha hinchado nada menos que tres veces su tamaño normal.
Cuando nuestra salud no se encuentra en el mejor momento, es difícil encontrar mayor preocupación. Pues no saber con exactitud cuál es esa afección podría ser una gran candidata a inquietarnos aún más.
Esto es precisamente lo que le ha sucedido a Trevor, un can de la raza Teckel (Dachshund), que todos conocemos como perro salchicha, que se ha visto afectado por una infección que le ha hinchado hasta tres veces su tamaño habitual.
Fran Jennings, propietaria de la mascota y que convive con ella en Reino Unido, quedó impresionada ante el cambio de aspecto del animal y su gran dificultad para respirar, por lo que no dudó en llevarlo de inmediato al veterinario. Una vez allí, los rayos X detectaron que cada vez que el perro respiraba, el aire afectaba de lleno a su corazón al acumularse de manera anormal bajo su piel, lo que propició que se fuera inflado como si se tratase de un globo.
El denominado enfisema subcutáneo se había originado debido a un agujero en la tráquea del cánido que le provocaba la obstrucción de aire y que su cuerpo se inflara de forma preocupante. Tras una pequeña pero necesaria intervención quirúrgica, en la que se alivió la presión del aire acumulado y se cosió la abertura de la tráquea, el can quedó ‘desinflado’ y recuperó sus proporciones normales.
Michelle Coward, veterinaria encargada de llevar a cabo dicho procedimiento, aseguró a la BBC que «nunca había visto un caso como éste antes», por lo que reconoció que fue “una cirugía nueva” para ella. Coward confirmó además la ausencia de lesiones externas que propiciaran la infección, por lo que añadió la posibilidad de que una lesión interna en las vías respiratorias podría haber supuesto la acumulación de aire.
Estas ‘bolsas de aire’ pueden afectar tanto a mascotas como a humanos, y si bien pueden no llevar consigo gravedad alguna en ciertas ocasiones, en otras pueden ser un problema, por ejemplo para órganos como el corazón, como en el caso de Trevor. Finalmente, todo quedó en un susto y este perro británico continuará su vida por suerte con su tamaño normal.







